El Betis se conjura para el derbi ante 25.000 aficionados; el entreno a puerta abierta, al detalle

Antony, Pellegrini, Joaquín o Diego Llorente fueron los protagonistas de una mañana de beticismo
La promesa de Antony al Betis antes del derbi ante el Sevilla
El Real Betis Balompié ya se ha puesto las pilas de cara al derbi ante el Sevilla FC, que se disputa este domingo a partir de las 18.30 horas en el Estadio de La Cartuja. El recinto cartujano ha sido escenario del gran baño de beticismo que se ha dado un equipo que está a punto de hacer historia, positiva, en el duelo de máxima rivalidad sevillana. Es el favorito y, si vence, conseguirá varios récords en clave verdiblanca.
De lo que no hay duda alguna es de la fidelidad del beticismo, que ha aprovechado este día festivo -Día de Andalucía- para acercarse en masa a La Cartuja y apoyar a sus jugadores a horas del partido ante el eterno rival. El goteo de aficionados ha sido incesante desde que se abrieran las puertas sobre las 9.30 horas, y según estimaciones del club se han sobrepasado los 20.000 béticos en una mañana resplandeciente, de esas que anuncian la llegada de la primavera en la capital hispalense. Poco después del final de la sesión, el propio Betis informó de que se habían dado cita en La Cartuja 25.130 aficionados.
La sesión ha estado llena de anécdotas. Las colas eran bastante largas antes de conseguir acceder a la zona de Gol Norte y Fondo del estadio, y los aficionados desde el primer momento han mantenido un tono festivo, con las referencias consabidas al eterno rival.
Uno de los grandes protagonistas del entrenamiento ha sido Antony, al que se le ha podido ver tremendamente motivado después de perderse el derbi de la primera vuelta en el Ramón Sánchez-Pizjuán. Comenzó bromeando con otros sudamericanos como Chimy Ávila, Nelson Deossa y Cucho Hernández, realizó los ejercicios con máxima intensidad e incluso deleitó a los aficionados con malabares en el centro del campo. Un crack.
Loas a Pellegrini, el susto de Diego Llorente y la ausencia de Isco
También hubo tiempo para acordarse de Manuel Pellegrini, del que todo el estadio coreó su nombre. El entrenador chileno es, sin duda, uno de los grandes artífices del momento que vive el club, y el beticismo sabe reconocérselo. Un año más, aguardando la primavera con las espadas en todo lo alto.
En la banda estuvieron presentes personalidades del club como el presidente Ángel Haro, el siempre simpático y vitoreado Joaquín Sánchez, y el director deportivo Manu Fajardo. Se echó en falta, eso sí, la presencia de un Isco Alarcón que sigue con la recuperación de su lesión con la esperanza de poder participar en el tramo final de la temporada.

En el partidillo final, Diego Llorente dio el susto al recibir un golpe. Tuvo que ser atendido por los servicios médicos, pero se levantó y todo quedó en nada. El equipo se despidió de los aficionados en presencia de sus hijos, con foto de familia y un ambiente espectacular. El ideal para afrontar un partido como el de este domingo ante el Sevilla FC. El derbi está servido en La Cartuja.

