Julián Álvarez, en un callejón sin salida 31 días después

El delantero tiene 18 días para solucionar su futuro o volver al Atlético
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31 días: ese es el tiempo que ha pasado desde que Julián Álvarez dijera de manera pública que se quería ir del Atlético de Madrid. 18 días: ese es el tiempo que tiene el jugador para encontrar una solución a su caso si no quiere volver a las órdenes de Diego Pablo Simeone. El tiempo apremia. Y el argentino, de vacaciones tras perder la final del Mundial ante España, está en un callejón que tiene una difícil salida.
Fue el pasado 22 de junio cuando Julián, en pleno Mundial, lanzó un órdago al club con el que tiene contrato: "Creo que lo mejor para todos es una transferencia, y quiero cumplir mi sueño". No dijo cuál era el sueño, pero las palabras llegaron después de varios días con el FC Barcelona insistiendo en su llegada y con una oferta que el Atlético se tomó a broma, tal y como reflejaron en sus redes sociales.
El delantero arrancó el Mundial como suplente en los dos primeros encuentros, condicionado por sus problemas de tobillo, pero se hizo con la titularidad a partir del tercero y no la soltó desde entonces. Eso sí, su papel fue discreto durante el torneo. Anotó un gol espectacular y determinante en la prórroga ante Suiza para meter a Argentina en semifinales... y nada más. Pocas ocasiones, poca participación ante Inglaterra y menos aún ante España, en una final por la que pasó completamente de puntillas.
El regreso de Julián Álvarez y el plan de Barça y Atlético
Ahora, llega la hora de la verdad. El Atlético le ha citado el próximo 10 de agosto para ponerse a las órdenes de Simeone, al igual que al resto de semifinalistas del Mundial, tras cumplir sus 21 días pertinentes de vacaciones. Miguel Ángel Gil Marín ha reiterado de manera insistente que no le venderán al Barça "ni por 200 millones". Su cláusula alcanza los 500 millones.
En Barcelona ya han surgido las primeras dudas sobre la cifra a la que debería ascender esa segunda oferta, que previsiblemente iba a ser de 120 millones fijos, a los que habría que añadir variables. Todo invita a pensar que el Atlético no aceptará... y que el Barça no seguirá insistiendo, lo que dejará en una situación muy comprometida al jugador. Si el Arsenal u otro club extranjero no da un paso adelante, se podría ver obligado a pedir perdón y seguir en el Metropolitano.

