Buscando al equipo de Manuel Pellegrini
El Betis se queda sin gol
Entre la mística que rodea si Silvio era sevillista o bético, hay una frase en una de sus canciones que viene de perlas al momento actual del equipo de Manuel Pellegrini: "Cuando el Rey Don San Fernando conquistó a Sevilla, ya se preguntó: ¿dónde está mi Betis?". Y nada más lejos de la realidad. Este Betis no es el que era y cada partido que pasa parece más complicado que vuelva a serlo. Cuestión de sensaciones.
Es cierto que en el fútbol todo puede cambiar en un instante, sino que se lo digan a Álvaro Arbeloa, pero lo que el conjunto verdiblanco está demostrando en los últimos partidos es que algo se ha roto y, para colmo, su Ingeniero no parece encontrar solución.
La afición del Betis sufrió una decepción muy grande con la goleada del Atlético de Madrid en la Copa del Rey. Un golpe que hizo reaccionar a todos y llevó a Pellegrini a hacer que los suyos empezaran a jugar más juntos, a estar más replegados y a aprovechar los dos magníficos extremos que tiene. Eso ha funcionado hasta que el equipo se ha cansado de ser solidario. Y el momento en el que pasó está definido: desde la segunda parte del derbi contra el Sevilla todo el mundo se hace la misma pregunta: "¿dónde está mi Betis?".
Algo se rompió ese día en La Cartuja, lugar en el que el Betis se juega mucho en los próximos días y donde debe reaccionar si no quiere que una temporada que se presuponía tremendamente ilusionante se quede absolutamente descafeinada. Y es que este curso está ocurriendo algo que jamás había pasado y no es sólo por estos últimos partidos.
En años anteriores, en los malos momentos, siempre se ha apuntado a los jugadores, a la planificación o a la directiva. Lo novedoso de esta campaña es que el principal señalado es Manuel Pellegrini. Por primera vez desde hace seis años, da la sensación de que esta situación no la puede levantar solo el entrenador. El chileno está bloqueado y como sus jugadores y el club no le ayuden, esto parece dificil de revertir porque la deriva cada vez es mayor.
Eso sí, todos tienen una última oportundiad para arreglarlo, porque como decía el propio Silvio, la esperanza de encontrar al Betis que compite nunca hay que perderla: "Cuando yo encontré en tus ojos luces de esmeralda, yo me dije sí, este si es mi Betis. Betis, Betis, Betis, Betis, Betis..."

