Mentiras piadosas y verdades engañosas de un Athletic de cenizas que resurgirá

El Athletic necesita gol, refuerzos para marzo y cambiar en Anoeta la historia de las semifinales de Copa
Leones y txuri urdines se jugarán el pase a la final de La Cartuja el 4 de marzo en Anoeta
Mil crónicas distintas del Athletic Club y ninguna de ellas se aproximaría a la verdad que quedó en el aire, flotando, como a la espera. La engañosa verdad de la derrota que convierte al ganador en un equipo superior. Sobre una Real Sociedad sublime se hablará y escribirá, así en territorio vencedor como en San Mamés, la Catedral y esos aledaños que se extienden más allá de lo que el planeta Tierra es capaz de albergar. Mentiras piadosas. Verdades engañosas. Sólo la persona que es capaz de romper amarras con su humana comprensión podría ingresar en la senda que lo conduce a ese lugar que un día fue llamado "Carril de la Memoria"...
Ya en Egipto, y Grecia, sumergirnos en su Mitología y reparar en El Fénix. Olvidarnos de los leones. Fijarnos en "un ave majestuosa, plumas rojas, amarillas y doradas". Que vive durante siglos, dicen. Acaso cinco. "Ave intuitiva que, cuando siente que su final está cerca, construye un nido de hierbas aromáticas, incienso y especias como la mirra y la canela". Ya en él, se prende fuego a sí misma hasta convertirse en cenizas. De ellas, como todo el mundo sabe, surge una nueva ave joven y vigorosa. Inmortalidad. Renovación. Renacimiento.

Ha no mucho, el curso anterior, el que nos llevó a la Champions League, Fénix fue el Athletic con todas las letras mágicas de las canciones compuestas por Orsai, su equipo de rock and roll. Sonaba la música. Surgía la vida, convertida toda ella en un continuo acarreo de la pelota con los ritmos del Boss, Bob Marley y Van Morrison.
Todo era hermoso. Todo era bello. Hasta el punto que l@s periodist@s descansaban, y en las rotativas no hacían sino calcar y calcar. "Nos vemos en la próxima caricatura", como aquella cuadrilla de locos de la Primera Promoción de Periodismo de Leioa inmortalizó a fin de que el Último Desmarque de Jose Iragorri se nos hiciera soportable.
Si Hoss, y no Kuitxi, estuviera intentando dar fe del partido de ida de la Semifinal de Copa, San Mamés, Athletic Club [0-1] Real Sociedad, les diría que todo era ceniza en el nido de la autocombustión del Athletic. Vio el peligro. Intuyó el final. Ándeme yo caliente, ríase la gente. Cuidado conmigo. Rétame, que te encontrarás con una ave joven y vigorosa.

Ernesto Valverde sabía la verdad. La cruel realidad que el Universo Athleticzale se resistía a creer.
Que faltaba tiempo, muchísimo, para alcanzar la renovación, el renacimiento. Una venda azul de seda tapaba los ojos de la parroquia de la Catedral. Fue así que el deseo y el desconocimiento se aliaron para ir desgranando un once de circunstancias...
Padilla; Areso [12 kilos], Gorosabel [vaya usted a saber por qué], Vivían, Paredes, Yuri Berchiche; Jauregizar [no lo castigues tanto, Valverde], Galaxy [a pildoritas]; Berenguer, Oihan Sancet Tirapu, Nico Williams [el tormento del pubis]...
Cuando, tumbados en la camilla bajo una luz crítica, como de quirófano, les llegó la hora de quitarse la venda de los ojos, se dieron de bruces con la nada de unas cenizas que habrían de ser Athletic en un tiempo por llegar...

Padilla: más allá de lo que yo simplemente soñé. Iker Monreal: yo no te pido que me bajes una estrella azul. Laporte: melena mojada lucías aquella tarde de 2012 en la que te vi sobre el cuidado verde del Municipal de Laredo.
Adama Boiro: como cuando la hoguera esperaba a Giordano Bruno. Mikel Jauregizar: pase de mí este cáliz, míster. Rego: tal vez en otra vida. Iñaki Williams: oh! [de lamento], capitán, mi capitán!... Unai Gómez [enbat itzela Gaztelugatxen]... Robert Navarro, Gorka Guruzeta...
Cuarteto antes del cuarto de hora. Selton, Nico Williams, Ruiz de Galarreta y Nico Serrano. Cuarteto de Cuerda. De Club, o sea, ovillo. Lana. Algo más que trabajo se necesita para que El Fénix resurja de sus cenizas. Mikel Vesga. Orsai. Fuera de juego. Y si, con tanta palabrería, no han dado con el motivo que hizo posible que la Real Sociedad de Pellegrino Matarazzo se recreara en la Pasarella de San Mamés, repasen la lista del Club de los leones muertos...

Areso, Gorosabel, Vivían, Paredes, Yuri Berchiche, Berenguer, Oihan Sancet... amén del pubis de Nicolás Williams, el dique seco de Iñaki... y el olvido del mito o leyenda llamado Yeray Álvarez... No busquemos donde nada hay.
No elaboremos teorías con el fin de no sentirnos extranjeros; y con esa otra que diga que "fue el sol, ardiente, sofocante, el que forzó al Athletic a construir un nido de hierbas y, ya en él, prenderse fuego a sí mismo hasta convertirse en cenizas".
.- Por Kuitxi Pérez García, Periodista y exjugador del Club Portugalete