Es oficial: el Atlético es el equipo más divertido de la Champions y Simeone entierra el cartel de "defensivo" y "aburrido"

Los jugadores del Atlético de Madrid celebran un gol ante el Tottenham
Los jugadores del Atlético de Madrid celebran un gol ante el Tottenham. Cordon Press
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Hay quienes dicen que los partidos del Atlético de Madrid son aburridos. Que Diego Pablo Simeone es "ultradefensivo", que plantea encuentros cerrados y de pocos goles. Probablemente, quienes mantienen ese discurso en pleno 2026 llevarán casi una década sin ver los partidos del cuadro rojiblanco. Y los datos, de hecho, confirman el cambio de tendencia en esta edición de la Champions League: el Atleti es el equipo más divertido de la competición.

Para muestra, una estadística: el Atlético ha jugado 11 partidos este curso en Europa en los que se han generado nada menos que 50 goles. Concretamente, 29 a favor y 21 en contra, lo que supone una media de 4,5 tantos por partido. El único club de la máxima competición que se le acerca en este sentido es el PSG, cuyos partidos han generado 48 goles hasta la fecha.

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El Atlético es actualmente el segundo equipo con más goles a favor en esta edición de la Champions gracias a sus 29 tantos. Sólo le supera el PSG, que tras la goleada al Chelsea alcanza los 31 tantos. Clubes como el Bayern (28), el Real Madrid (27) o el Barcelona (23) se quedan por detrás de los rojiblancos en este sentido.

Para ello, claro está, ayuda el hecho de haber jugado un playoff y dos partidos más respecto a clubes como el Bayern o el Barça. De hecho, la eliminatoria entre el Atlético y el Brujas generó nada menos que 11 goles (3-3 en la ida y 4-1 en la vuelta), mientras que la ida ante el Tottenham ha dejado otros siete tantos más (5-2). A ello hay que añadir 17 goles a favor y 15 goles en contra cosechados en la Fase Liga.

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El nuevo estilo de Simeone en el Atlético de Madrid

Lo que está claro a estas alturas de la vida es que el estilo de Simeone no se parece en nada al que llevó al Atlético a dos finales de la Champions en 2014 y 2016. Aquel sí era un equipo con un fuerte arraigo defensivo, con líneas juntas, que concedía poco y defendía de maravilla el área, que te mataba al contragolpe y dominaba como nadie el balón parado.

El de ahora, en cambio, es un Atleti que saca la pelota desde atrás, que disfruta en el intercambio de golpes, que aprovecha los espacios y sufre ante bloques bajos, con capacidad de tener la pelota y de ser vertical. Pero, sobre todo, es un Atleti que sufre mucho en defensa, con problemas a balón parado, que cede demasiadas ocasiones al rival. Un Atleti cuyo estilo se ha ido fraguando a lo largo de los últimos años, pese a que algunos piensan que Simeone lleva 15 temporadas jugando de la misma manera. Este Atleti es más impredecible, para bien y para mal. Y, sobre todo para el espectador neutral, muy divertido.

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