Julián Álvarez y Griezmann desenvuelven los regalos del Tottenham

Manita del Atlético para allanar su billete hacia cuartos de final
Uno por uno y notas del Atlético de Madrid ante el Tottenham, tres sobresalientes y un suspenso
Si Griezmann tenía alguna duda sobre su futuro, se habrá dado cuenta ya de que en el Metropolitano hay un parque de atracciones más divertido que en Orlando. El Atlético de Madrid firmó este martes una gran goleada ante el Tottenham (5-2) en un duelo marcado por 26 minutos frenéticos en su inicio, con hasta tres regalos rivales en los tres primeros goles y el portero, Kinsky, sustituido al cuarto de hora. Para todo lo demás, Julián y Antoine.
Kinksy, tres regalos y cinco goles
El primer tiempo fue una locura. O más bien, los 26 primeros minutos. Igor Tudor sorprendió con un cambio de portero y apostó por Kinsky bajo palos. Spoiler: le salió horrible.
El meta regaló el 1-0 al Atlético a los 6 minutos tras resbalarse en una salida en largo y regaló el 3-0 a Julián Álvarez a los 15 minutos tras hacerse un lío con el balón en los pies. Hundido sobre el césped, el técnico decidió sustituirle para dar entrada a Vicario, el titular habitual. Entre medias, Griezmann había anotado también el 2-0 aprovechando otro regalo de los Spurs, en este caso de un Van de Ven que dejó al galo solo ante el meta tras otro resbatlón.
Ya con Vicario bajo palos, el VAR ayudó a validar un tanto de Le Normand tras una falta lateral en la que un defensor visitante había rematado contra su portería. Apenas 3 minutos después, Pedro Porro hizo un lío a Ruggeri para anotar el 4-1. Todo esto, insistimos, en 26 minutos.
No había dado tiempo a ir al baño, a desenvolver el bocadillo, a sacar el tapón escondido de la botella de agua. Irremediablemente, el duelo se apagó a partir de ahí, el Tottenham dio un paso adelante y las fuerzas se igualaron. Vicario detuvo el quinto de Lookman y el palo impidió el segundo de Cuti Romero a la salida de un córner. Van de Ven se jugó la roja ante Hancko (¿dónde estaba el VAR?) y Llorente volvió a fallar el quinto, a bocajarro dentro del área.
El Atlético, una manita hacia cuartos
Entró Gallagher tras el descanso entre aplausos, pero su papel fue irrelevante. Consciente de que podía liquidar, el Atlético siguió a lo suyo y rozó el quinto, con Vicario sacando el disparo de Griezmann abajo nada más comenzar.
A los 55 minutos sucedió una de esas jugadas que pueden cambiar una eliminatoria. Richarlison remató solo en el área, Oblak sacó una mano milagrosa para evitar el 4-2. Ruggeri despejó al aire, Griezmann se inventó una asistencia mágica en campo propio y Julián empezó una carrera hacia la portería que acabó en el 5-2, dejando atrás a Pedro Porro de manera asombrosa. Todo en cuestión de 15 segundos.
Levantó el pie el cuadro rojiblanco a partir de ahí. Simeone movió al equipo y entre Oblak y Nico González sirvieron el 5-2 a Solanke, que redujo distancias. El propio Solanke rozó el tercero en un partido que rozó el surrealismo y acabó con dos jugadores del Tottenham chocándose entre sí de muy mala manera. El miércoles, la resolución en Londres. Más no puede pasar.

