desktop 1 da39
mobile da39

Competicion:
Análisis

Qué ha cambiado y qué no en el Valencia CF cincuenta días después de echar a Ron Gourlay y Carlos Corberán

El periodista no es noticia

Javier Aguirre tras ganar al Elche
Braulio Vázquez y Javier Aguirre. Valencia CF
Compartir

El Valencia CF empieza a vislumbrar a lo lejos la salida al túnel en el que se metió el verano pasado. Cincuenta días después del despido de Ron Gourlay y Carlos Corberán, el equipo continúa instalado en la zona de peligro y el proyecto deportivo todavía no ha encontrado el rumbo. La victoria contra el Elche alivia la realidad de un bloque que todavía no ha ganado en casa y que, después de haber tirado a la basura un verano en el que no se remodeló la plantilla, sigue con el foco puesto en una transformación del club que va mucho más allá del banquillo y que necesita tiempo, decisiones y, sobre todo, resultados.

Kiat Lim, presidente del Valencia CF
PUEDE INTERESARTE

Ha cambiado todo, pero lo que menos el césped

En este medio centenar de días, el Valencia CF ha cambiado prácticamente en todo. También en los despachos. La propiedad ha dado entrada a Pitchwise Holdings, que ha adquirido el 42% del capital de Meriton, mientras Kiat Lim ha dado un paso al frente para asumir un papel más activo en la nueva etapa del club en detrimento de su padre, Peter Lim. Un movimiento que pretende abrir una etapa diferente, aunque todavía está por demostrar su impacto real en Mestalla. Si bien es cierto, los cambios donde menos se han notado son en el césped.

El equipo compite mejor (sin Corberán ha sumado dos victorias y dos empates) y encaja menos goles, pero sigue en puestos de descenso y mostrando sus carencias en ambas áreas (a balón parado y en escasez anotadora)

PUEDE INTERESARTE
Ron Gourlay y Carlos Corberán firmando la renovación hasta 2028

Los primeros pasos dados

El primer gran paso ha sido construir un nuevo proyecto deportivo. La elección de Braulio Vázquez como arquitecto deportivo del Valencia CF supone recuperar una figura con capacidad de decisión y conocimiento del club y del fútbol, cosa que el escocés no ha demostrado. Su llegada pretende poner orden en una estructura que quedó debilitada tras la salida de Gourlay y que necesita recuperar la planificación deportiva. Braulio ya tiene el reto de reconstruir el Valencia y ha cogido el toro por los cuernos. Aguirre, renovar a Otorbi, fichar a Catoira... pero el tiempo no pasa a la velocidad que el Valencia CF necesita.

PUEDE INTERESARTE
Javier Aguirre pide tarjeta en Mestalla

También ha habido un cambio en el banquillo. Javier Aguirre es la apuesta transitoria para intentar sacar al equipo de la crisis. El mexicano llegó con el perfil de revulsivo que necesitaba el Valencia, pero sus primeros partidos no han ofrecido los resultados esperados. La reacción no termina de llegar y el calendario aprieta. Aguirre necesita resultados y tiempo porque, hasta la fecha, se está dando de bruces con los mismos problemas que encontró Carlos Corberán: falta de gol, falta de consistencia defensiva.

Ann Rodriguez y Corey Woolfolk de Pitchwise

El resultado... hasta que llegue el primer mercado

El problema es que cambiarlo todo no se consigue de un día para otro. La verdadera reconstrucción tendrá que esperar, al menos, al mercado de invierno. Braulio deberá intentar corregir una planificación que dejó una plantilla descompensada y que Gourlay cerró sin atender algunas de las necesidades más evidentes.

Corberán tampoco encontró las herramientas que necesitaba. No le limpiaron el vestuario ni le reforzaron el equipo como reclamaba la situación. Ahora Aguirre hereda buena parte de esos problemas y Braulio tendrá que buscar soluciones con el mercado como primera gran oportunidad.

Cincuenta días después, la herida sigue sangrando. El Valencia ha cambiado de propiedad parcialmente, de estructura deportiva y de entrenador, pero todavía no ha cambiado su realidad sobre el césped. La reconstrucción está en marcha, aunque la permanencia no entiende de proyectos ni de paciencia. Y la solución, a día de hoy, no parece que vaya a llegar a corto plazo.