Competicion:
Análisis

Renzo Saravia, un capricho de ricos que no lo era entre dos tormentas perfectas

Renzo Saravia en Son Moix
Renzo Saravia en Mallorca. Valencia CF
Compartir

ValenciaRenzo Saravia se ganó en el empate de Mallorca ante el Mallorca no sólo la titularidad que le dará la lesión de Thierry Rendall, sino la confianza de su entrenador y de la afición valencianista. El argentino, foco de la polémica porque no había debutado cuando el conjunto de Mestalla lo fichó como un temporero hace dos meses, el 23 de febrero. Pero Renzo no sólo cumplió, sino que cuajó una buena actuación en la isla sin desentonar en ningún momento con sus compañeros en la zaga.

Renzo Saravia en Son Moix
PUEDE INTERESARTE

Los datos de Renzo: "Estaba ansioso"

Sus datos no son concluyentes, pero indican que ganó dos entradas, interceptó un balón, recuperó 8, intentó once 13 duelos ganando seis, dio un pase clave, disparó una vez a puerta, completó 39 pases de 47, perdiendo seis balones.

El argentino se complicó poco, con una precisión milimetríca en campo propio (97% de acierto en el pase) y recibió más faltas (2) que hizo (1). En definitiva, cumplió para ser su primer partido desde diciembre. “Contento en lo personal por el debut. Estaba muy ansioso por debutar con esta gran camiseta y este gran Club", decía al final del encuentro visiblemente feliz.

PUEDE INTERESARTE
Renzo Saravia se luce en su debut y puede haber sentenciado a Thierry Rendall

Renzo, entre dos tormentas perfectas

Renzo Saravia vino al Valencia CF en medio de una tormenta perfecta que dejó al conjunto de Mestalla sin sus tres laterales derechos operativos en apenas unas semanas. Foulquier se rompió y se despidió de la temporada; Thierry, como ahora, se rompió muscularmente en enero y tenía un mes para volver, y Rubo Iranzo estuvo KO tres semanas por un esguince de rodilla. Había que fichar un lateral y, al final, en febrero, llegaría el argentino Saravia porque el "invento" de poner a Unai Núñez como lateral derecho funcionaba pero descapitalizaba la defensa.

PUEDE INTERESARTE
Renzo Saravia, en el Mallorca - Valencia CF

¿Un capricho de ricos?

Llegaba al combinado valencianista en febrero tras su paso por el Atlético Mineiro de la Serie A brasileña en la temporada 24-25 en la que disputó 31 partidos (19 en la Seria A Betano, 8 en la Conmebol Sudamericana y 2 en el Mineiro 1), el último en diciembre. Este martes, en la jornada 33 de LALIGA EA SPORTS 25-26, cuatro

Parecía un capricho de ricos, un lujo, firmar a un lateral derecho solo para cuatro meses de competición. Sin embargo, el tiempo ha dado la razón a quién lo hizo. Además, cuando parecía que iba a tener la oportunidad, Carlos Corberán declinaba hacerle jugar porque no lo veía preparado: "No es una situación fácil de manejar por estar inactivo, por no tener partidos para coger ritmo… Su crecimiento en los últimos días 15 días ha sido evidente, ha dado un paso adelante. Esta semana se ha visto a su nivel. Se veía a nivel físico y emocional para ayudar y cuando se le ha necesitado ha dado el paso y estamos contentos. Necesitamos lo mejor de cada uno para ayudar al equipo", decía Corberán.

Parecía un capricho de ricos, un lujo firmar a un lateral derecho solo para cuatro meses de competición. Sin embargo, el tiempo ha dado la razón a quién lo hizo.

Y es que, no se podía imaginar el técnico y, ni tan siquiera el propio lateral derecho, que, de nuevo podía volverse a dar otra tormenta perfecta y así fue: Foulquier en casa, Thierry KO en el minuto 11 y sin centrales de refresco más allá de Rubo del filial y Renzo a debutar.

Renzo Saravia, en el Mallorca - Valencia CF

Un selecto club: Se une a Kempes, Aimar, ‘Piojo’ López, Pellegrino, Piatti, Vietto, Barrenechea y Beltrán

A modo anecdótico cabe recordar que, tras su debut, el futbolista argentino, se une a la nómina de jugadores cordobeses que han defendido el escudo del Valencia CF a lo largo de la historia. Kempes encabeza un listado en el que se encuentran nombres como Aimar, Claudio López, Pellegrino, Piatti, Vietto, Enzo Barrenechea y, el más reciente, Lucas Beltrán. Ahí es nada.