Rüdiger se defiende ante una nueva ola de críticas desde Alemania: "Es un problema, aceptas lesionar a tu rival"

"Nueve años sin una roja sobre el campo no son casualidad", justifica el central del Real Madrid
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Antonio Rüdiger se defiende de las críticas. El jugador del Real Madrid vuelve a estar en el foco de la polémica en Alemania, donde hay muchas voces que piden a Julian Nagelsmann que no se lo lleve al Mundial 2026 debido a sus conductas violentas, entre las que destaca el rodillazo sobre la cabeza de Diego Rico hace un par de semanas ante el Getafe.
Uno de los últimos en elevar el tono desde el país germano ha sido Mario Basler, exjugador de la selección alemana y del Bayern. "Nagelsmann defiende eso, y ese es precisamente el mayor problema de todo. Esto ya no es una falta normal, es una acción en la que aceptas lesionar a tu rival", dijo el exfutbolista, señalando precisamente esa acción ante Diego Rico. "Me siento engañado por Nagelsmann. Las declaraciones que hizo antes y lo que está ocurriendo ahora no encajan en absoluto para mí", añadió, recordando la polémica rueda de prensa del jugador justificando la acción.
Antonio Rüdiger se defiende las críticas: "Nueve años sin una roja"
El central, mientras tanto, se defiende. Convocado por el seleccionador para un parón en el que Alemania se medirá a Suiza y Ghana en dos partidos amistosos, Rüdiger ha concedido una entrevista a Frankfurter Allgemeine Zeitung en la que se define como "un defensa duro".
"Ser un defensa duro forma parte de mi ADN. Si quieres ser un especialista en el uno contra uno a este nivel, no puedes ser un acompañante amable", justifica el central. "Si dejo fuera esa intensidad, esa entrega, ese juego al límite, valgo sólo la mitad. Eso es exactamente lo que me llevó al Real Madrid. En Madrid valoran y celebran precisamente eso", explicó.
El alemán admite que juega "con intensidad" y que le gusta "mandar un mensaje físico desde el principio" a alguno de sus oponentes, pero asegura que "no represento un riesgo para la seguridad de mis equipos".
De hecho, defiende su historial: "Nueve años sin una tarjeta roja sobre el campo no son casualidad. La última fue en 2017, aún con la Roma", recuerda, olvidando en este caso aquella expulsión en la final de la Copa del Rey desde el banquillo tras arrojar hielos al árbitro que derivó en una sanción de seis encuentros.

