Almeyda, tras sufrir una indisposición, asume que la destitución "está dentro de las posibilidades"

"Un partido muy malo y el responsable de esto soy yo"
El Valencia alarga las Fallas incendiando el Sánchez-Pizjuán
Matías Almeyda ha cumplido este sábado el último de los cinco partidos en los que ha quedado su sanción, y el Sevilla FC ha perpetrado una de las peores actuaciones de los últimos tiempos, y mira que es difícil. Ha caído derrotado ante un Valencia CF que ni siquiera tuvo que esforzarse para que los tres puntos volaran a la capital del Turia, y el equipo volvió a mostrar su cara más desorganizada.
El argentino compareció en sala de prensa bastante tiempo después de que García Verdura señalara el final del partido, lo que despertó algunas suspicacias, pero 14 minutos antes de la medianoche, vestido con el chándal del equipo, llegó para hacer su valoración del encuentro. Él mismo explicó que su retraso fue por una indisposición tras el partido. “Vivo el fútbol de una manera bastante especial, verlo desde afuera, como lo estoy viendo, bien no me hace. A veces se puede subir la presión, se puede bajar, es normal de una persona que siente el fútbol de esta manera. La gente se fue enfadada, como estamos todos”.
En cuanto al partido en sí, Almeyda asumió toda la culpa de lo sucedido sobre el verde. “El análisis que puedo hacer es negativo, un golpe grande, preparamos algo que no salió nada. Y después, ellos se encuentran dos goles de errores propios y de un partido que se notaba como mucho temor de los dos lados. El segundo tiempo fue con otra actitud, otra búsqueda, pero sin claridad. Un partido muy malo y el responsable de esto soy yo”, explicaba.
En este sentido, afirmó que no teme que llegue la destitución, pero sabe que es una opción que está ahí si el equipo no mejora. “Temer no temo, está dentro de las posibilidades, y si es necesario hacerlo para que esto mejore… Ya lo saben todo eso, no le doy muchas vueltas”.

Más de Almeyda
Partido preocupante. “Los últimos dos partidos sí se vio el equipo así, se vio un equipo con poca lucha, algo que nos venía dando resultados, ese amor propio, esa entrega, muy temeroso, con miedo a equivocarse, los dos goles de ellos vienen por errores muy claros, no por elaboración del rival. Cuando estás así, con tanto nervio, con falta de claridad, es difícil que las cosas salgan bien”.
Oso. “Tomo decisiones, veo algunas cosas, y ayer estaba con fiebre. Sabía que no podía salir de inicio”.
Su situación personal. “Esto es acertar, corregir y después ver. Hay decisiones que se toman, que no las tomo yo, y mientras se analizará. Hay muchos días para analizar un montón de cosas”.
¿Se encuentra fuerte? “Esa pregunta es medio rara. Estoy vivo, es importante eso”.
Su responsabilidad. “El mayor responsable de un equipo cuando plantea el once es el entrenador. Tanto en lo bueno como en lo malo, a veces aciertas y otras no. El resultado a veces habla a favor y a veces en contra. Cada uno se tiene que hacer cargo de lo que se tiene que hacer”.
Alexis. “Todo fue nada bueno hoy. Yo me incluyo. La afición hace su reclamo justamente con todos”.
Brío. “Me bajó la presión, no el tono. No me analicen por lo que digo, analícenme por el trabajo, y hoy fue malo. No fue bueno. No está en mí. Llevo años escuchando si tienes fuerza o no, ahí te sacan. Mientras pueda trabajar trabajo, el día que me digan que no trabajo más saludaré a todo el mundo y seguiré el camino”.
Azpilicueta y Akor Adams. “La salida de César fue porque sintió una molestia en un aductor y pensando cómo quedaban ellos con una línea de tres, pensaba que metiendo a Akor teníamos una parte ofensiva y uno de los cambios que iba a hacer ya lo hacía desde ese lugar. En el entretiempo se volvió a cambiar buscando mejorarlo, y no lo logramos”.
Vargas. “No sé si sacar algo positivo. Estuvo mucho tiempo fuera, casi cuatro meses, y es importante. Ahora tiene que agarrar ritmo, si lo agarra es de los jugadores que marcan una diferencia. Lo hemos extrañado”.
Parón. “A veces llega cuando quieres o cuando no quieres. Sirve para trabajar, muchos se van con las selecciones, esperando que regresen sanos y después afrontar las nueve finales que quedan”.
Sow. “Salió porque sentía una molestia, venia arrastrando un dolor por las costillas y pidió el cambio”.
Mantener a Suazo y a Oso. “Había que redoblar por afuera, por en medio no se podía ingresar, ellos estaban cerrados y creo que era lo que quedaba. Oso ha ingresado provocando lo que pudo provocar, ponía centros y no teníamos gente. No salió nada bien. Lo de hoy es para el olvido”.
La gestión de la delantera. “Tenemos tres números ‘9’, Neal, Akor e Isaac. Voy probando a ver quién hace los goles. volvía Neal después de la lesión y opté por él, sabiendo que podíamos mantener esa intensidad arriba. El partido del otro día de Akor no me había gustado, tratamos de ir cambiando y es muy difícil complacer a todo el mundo”.
