Misma historia, diferentes sensaciones: Martín Demichelis da con la tecla para que el Mallorca crea en la permanencia

Martín Demichelis logra que el Mallorca sume lejos de casa por primera vez desde diciembre
Osasuna nunca se rinde y corta el estreno triunfal de Demichelis en Mallorca
Martín Demichelis tiene muy clara cuál es su hoja de ruta para salvar al RCD Mallorca de bajar a Segunda División. Si bien este pasado sábado 'solo' pudo sumar un punto ante Osasuna en Pamplona, el técnico argentino dejó bien clara su fórmula para reconducir la situación del equipo. Pese a que hasta el minuto 89 el resultado era 0-2 a favor del Mallorca, el haber sumado un punto en una plaza tan complicada como El Sadar denota una leve mejoría. Al menos, en ciertos aspectos del juego. La principal novedad fue ver un once sin extremos puros, con un centro del campo formado por Omar Mascarell, Samu Costa, Manu Morlanes y Pablo Torre. La idea estaba bien clara: el Mallorca de Demichelis quiere ser protagonista con el balón y llevar la batuta del partido. Por ello no solo alineó el mencionado centro del campo, sino que la ejecución fue excelsa. La primera parte terminó con más de un 60% de posesión, algo nunca visto con Jagoba Arrasate.
Otro indicador importante de Demichelis tiene que ver con Pablo Torre. El argentino lo elogió tras el partido, dejando claro que para el técnico, Torre debe ser una pieza muy importante. "Buscábamos un mediocentro más que el rival para poder sentirnos cómodos. Y dos delanteros con amenazas constantes de ataque a la profundidad. Creo que hubo mucho fútbol ahí, mucho pie, mucho pase, mucha tenencia. Desde ahí nos podíamos sentir cómodos y después, cuando juegas así, son gran partícipes también los laterales, donde había mucho pase para adelante", analizaba el entrenador bermellón. Por suerte para todos, el susto del cántabro (se marchó lesionado en el 53') solo tuvo que ver con un calambre en el isquio.
El Mallorca no sumaba fuera de casa desde diciembre
Mientras las ideas de Demichelis se iban integrando en la mente de los jugadores del Mallorca, Vedat Muriqi seguía a lo suyo. El kosovar, con un nuevo doblete, es el faro ofensivo del equipo. Un acierto que le hizo sumar un valioso punto lejos de casa, el sexto en lo que llevamos de temporada. Y es que los números del Mallorca fuera de Son Moix no son nada optimistas: solo ha ganado en el Sánchez-Pizjuán y puntuado en Oviedo y Pamplona. Datos muy pobres que Demichelis intentará remediar.
Pero para ello debe dar con la tecla definitiva. Pese a las buenas sensaciones que, por momentos, tuvo el Mallorca sobre el terreno de juego, el mismo problema hizo de nuevo acto de presencia: la solidez defensiva. Si bien es verdad que hasta el tramo final de partido Osasuna no creó peligro a Leo Román, una vez los navarros se volcaron... la defensa bermellona hizo aguas. Sin Antonio Raíllo en la zaga (se fue con Torre lesionado), Demichelis vio cómo su equipo pecaba nuevamente de una importante falta de solidez. Con buenas bases y sumando fuera de casa, las bases de la nueva era en el Mallorca se están asentando. Ahora, hay motivos para creer. Para el Mallorca, recibir el próximo sábado al Espanyol tiene que ser sinónimo de victoria.
