El césped de Vallecas no da la talla y provoca resbalones continuos en el Rayo - Oviedo

Pedro Díaz se resbala en el Rayo - Oviedo
Pedro Díaz se resbala en el Rayo - Oviedo. EuropaPress
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El partido entre el Rayo Vallecano y el Real Oviedo tuvo que ser aplazado por el estado del césped del Estadio de Vallecas. Y es que el club había replantado el pasto apenas un par de días antes de la fecha original del encuentro. Entre eso y las constantes lluvias en la Comunidad de Madrid, la hierba no estaba en condiciones y LALIGA decidió aplazar el choque, encontrando este miércoles como la nueva fecha común para los dos clubes. En este sentido, hemos podido comprobar que todavía no se encuentra en un buen estado. Y es que los futbolistas se han resbalado constantemente durante el partido. Algunos incluso han acudido a cambiarse las botas por si con otro juego de tacos diferente pueden asegurar más la pisada y ganar cierta estabilidad.

Al igual que ya generó diversos problemas en el partido frente al Athletic Club, ahora los ha propiciado ante el Real Oviedo. Sin embargo, mientras que ante el equipo vasco el inconveniente fue que estaba demasiado seco y la pelota no rodaba bien, en la visita de los carbayones el problema ha sido justo el opuesto, que estaba demasiado húmedo. Esto ha propiciado constantes resbalones en los jugadores de uno y otro equipo. Del mismo modo, se han visto calvas y boquetes que un operario ha intentaado reparar durante el descanso con un rastrillo.

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El riesgo de lesión en campos como este aumenta exponencialmente. Y es que el tobillo o la rodilla son zonas especialmente sensibles que pueden sufrir torsiones importantes en uno de esos resbalones. Un problema que los propios aficionados y jugadores del Rayo Vallecano se han encargado de denunciar públicamente, pero que Raúl Martín Presa no arregla. Al final esta situación perjudica altamente al espectáculo y al fútbol practicado en un partido de máximo nivel en LALIGA.