Análisis

Kiat Lim Año I: Nou Mestalla, fichajes, distanciamiento social y miedo al descenso cuando fijó Europa como meta

El periodista no es noticia

Kiat Lim en la Junta General de Accionistas del Valencia CF
Kiat Lim. Valencia CF
Compartir

ValenciaEste martes se cumple un año desde que Kiat Lim fuera nombrado como presidente del Valencia CF. En el comunicado oficial de aquel 3 de marzo, tras los rumores de una posible venta del club por parte de Peter Lim, el club insistía en que "su nombramiento demuestra un firme compromiso a largo plazo" con el Valencia CF. "Refuerza la apuesta del club con la estabilidad y la construcción de un proyecto sólido para el futuro". Y un año después, en efecto, la propiedad no ha cambiado, el gran proyecto que es el Nou Mestalla ha avanzado como procede, se ha invertido más en fichajes que en las cinco temporadas anteriores pero el equipo, el verdadero sentido del club, sigue penando en la parte baja de la clasificación.

PUEDE INTERESARTE

El Nou Mestalla

Desde que su padre Peter Lim legó el club y la presidencia a Kiat Lim, el Nou Mestalla es lo que mejor ha funcionado en el club. Se firmó el préstamo de Goldman Sachs en junio asegurando la financiación del campo y la reestructuración de la deuda. Gracias a ello los avances en el estadio son más que evidentes, cumpliendo el cronograma de las obras y superando los hitos, las inspecciones municipales (la última el 10 de febrero) y algunas trabas judiciales. Si nada cambia, será inaugurado en

Kiat Lim con la cúpula del Valencia CF en Singapur
PUEDE INTERESARTE

Los fichajes y la economía: apoyo para Carlos Corberán

De la mano de Kiat Lim se reestructuró el club. Javier Solís es el nuevo director general y Ron Gourlay el nuevo CEO de fútbol del club. Cuando llegó Kiat Lim a la presidencia, Carlos Corberán ya era el entrenador. En este período se le ha dado poder y fichajes. El Valencia ha fichado esta temporada a más futbolistas que en ninguna de las últimas diez campañas (12 en total) y hacía seis años que no se gastaba los 16,5 millones de esta temporada. A todo lo que llegó en verano, el Valencia CF, además, le ha dado cuatro fichajes en invierno: Guido Rodríguez, Sadiq, Unai Núñez y Renzo Saravia, este ya en febrero por lesión. Lo nunca visto en el último lustro en el Valencia CF. Desde los tiempos de Marcelino o Mateu Alemany la familia Lim no permitía que el club invirtiera tanto dinero en el césped.

El Valencia CF, derrotado en La Cerámica: André Almeida abatido
PUEDE INTERESARTE

Pero el equipo sigue flirteando con el descenso

El caso es que esta mejora no se ha visto en la primera parte de la temporada y sólo ahora en la segunda vuelta, con los refuerzos de invierno, el equipo parece que da muestras de revivir deportivamente hablando. Con todo, después de 26 jornadas sigue penando en la parte baja de la clasificación que es, a fin de cuentas, lo que más le duele a la afición y lo que no ha conseguido enmendar Kiat Lim.

Protestas en Mestalla

El distanciamiento social, sigue siendo el común denominador

Tampoco ha logrado apaciguar el distanciamiento social con su familia. Tras ser elegido presidente, Kiat Lim, vino a Valencia, se reunió con los empleados, el equipo y visitó el Nou Mestalla. Fue un viaje fugaz pero no presenció ningún encuentro en Mestalla. En verano se dejo ver por la Nucía con el Príncipe de Johor. Antes reunió a su cúpula en verano en Singapur y no volvió a España hasta final de año, con motivo de la Junta General de Accionistas. Ahí Kiat Lim respondió a los accionistas y se pudo comprobar como el distanciamiento que existe en Mestalla (dónde continúan las protestas en el minuto 19) que se acrecientan al final cuando el equipo no va bien, también se vive en la sociedad anónima. "No me importan vuestros insultos, no me lo tomo como algo personal", llegó a decir antes de fijar Europa como un objetivo.

Kiat Lim en la Junta General

"Volver a las competiciones europeas debe ser un objetivo para el Club. Estamos convencidos de que vamos por el camino correcto, y el nuevo estadio nos dará el impulso necesario para hacerlo realidad", explicaba un Kiat Lim que pidió el apoyo para Corberán y los jugadores, y que insistía en regresar a la élite, algo que, tras un año en la presidencia y con él a miles de kilómetros es una auténtica quimera.