Los dos fichajes top del Atlético de Madrid que debían marcar diferencias y están cada día más señalados

Julián Álvarez y Baena costaron 117 millones, pero llevan meses sin aportar el factor diferencial
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Diego Pablo Simeone no da con la tecla. Apenas unos días después de exhibirse en La Cartuja para sacar su billete a semifinales de la Copa del Rey, el Atlético de Madrid volvió a las andadas ante el Betis en el Metropolitano firmando su primera derrota liguera del curso como local. El rendimiento general del equipo está lejos del deseado, pero a nivel individual también se empieza a señalar a demasiados jugadores. Y entre ellos, dos de los fichajes estelares de los dos últimos veranos.
Hablamos, cómo no, de Julián Álvarez y Álex Baena. La crisis del goleadora argentino es más que conocida y su nivel está por los suelos, mientras que el almeriense tampoco termina de adaptarse al equipo rojiblanco. Julián fue el fichaje estrella del verano de 2024 a cambio de 75 millones de euros; Baena, el pasado verano por 42 millones de euros. Dos jugadores en torno a los que formar un proyecto deportivo que no terminan de rendir.
Julián Álvarez y Álex Baena, los grandes señalados del Atlético
El delantero lleva sin marcar un gol en LaLiga desde el pasado 1 de noviembre, y fue de penalti. Sólo ha marcado siete goles en el campeonato doméstico, pero es que de esos siete sólo tres han sido de jugada. Desde su llegada a Madrid, ha anotado 40 goles y ha repartido 13 asistencias en 89 partidos, cifras que se han caído por los suelos durante los últimos meses.
La situación de Baena es algo distinta. Llegó el pasado verano y estaba llamado a ser esa pieza diferencial en la zona de tres cuartos, afianzarse en la banda izquierda y formar una conexión clave con Julián. Pero no funciona. Lleva dos goles y una asistencia en 24 partidos, no marca desde el 2 de diciembre y no da una asistencia desde el derbi ante el Real Madrid, en septiembre. Se ha convertido en un sustituto habitual de Simeone y sigue lejos del nivel que se le presuponía cuando aterrizó en el Metropolitano.

