Alarma Carlos Alcaraz: los gestos y caras del murciano que denotan que algo no va bien

Carlos Alcaraz tampoco estará en Cincinnati y las caras de su entorno encienden todas las alarmas
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Carlos Alcaraz atraviesa uno de los momentos más delicados de su temporada. El murciano ha confirmado este miércoles que tampoco disputará el Masters 1000 de Cincinnati, una decisión que prolonga una ausencia que comenzó en abril y que ya supera los cien días. El jugador arrastra molestias en la muñeca derecha aparecidas durante el Conde de Godó y que, pese a los avances en su recuperación, siguen impidiendo que vuelva a competir con garantías. El entorno del torneo estadounidense ha lamentado su baja y ha deseado al campeón de 2026 una pronta recuperación.
El calendario perdido empieza a ser demoledor. Alcaraz se ha quedado sin siete torneos desde que tuvo que frenar su temporada: el propio Conde de Godó, donde disputó su último partido, los Masters 1000 de Madrid y Roma, Roland Garros, Wimbledon, el Masters 1000 de Canadá y ahora Cincinnati. Especialmente dolorosas han sido las ausencias en París y Londres, después de que la lesión obligara al español a aparcar dos de las citas más importantes del año.
Carlos Alcaraz sigue con su agonía
Y hoy hay una imagen que añade preocupación al caso. ElDesmarque ha captado a Alcaraz junto a miembros de su equipo durante su proceso de recuperación, y los rostros que aparecen en esas imágenes son especialmente significativos: caras largas, gestos serios y una expresión de preocupación que contrasta con el optimismo generado por sus últimos entrenamientos. No es una confirmación de un empeoramiento, pero sí una fotografía que refleja la tensión que rodea a un regreso que se está haciendo esperar más de lo previsto.
La baja de Cincinnati cambia además el escenario. Hace apenas unos días, el murciano parecía avanzar hacia una vuelta progresiva y se había especulado con su presencia en Estados Unidos, pero finalmente su equipo ha optado por no forzar. Ahora todas las miradas se dirigen al US Open, último Grand Slam del año y torneo en el que Alcaraz tiene previsto competir si su físico se lo permite. El problema es que, después de tantos meses parado y siete torneos perdidos, el margen para regresar sin riesgos es cada vez menor y aún sin fecha definitiva.
