El extremo, a la espera de Chidera Ejuke... y Rubén Vargas

En Nervión aún no cierran la puerta a la salida de ambos jugadores
El Sevilla "tenía" listo al sustituto de Chidera Ejuke
Nada, absolutamente nada, es definitivo en el mundo del fútbol. El Sevilla arrancó este sábado la temporada con muchos deberes aún pendientes en el mercado de fichajes, con muchos nombres apuntados en rojo para intentar su incorporación, con varias posiciones buscando ayuda... y con varias situaciones abiertas que acabarán marcando, de una manera u otra, el futuro inmediato de la plantilla de Luis García Plaza. Dos de ellos, Chidera Ejuke y Rubén Vargas, como centro de atención.
Porque como contábamos hace semanas, la idea del Sevilla era cerrar la llegada de, al menos, un extremo para Luis García Plaza, pero la situación, como todo en esta vida, podría cambiar antes del cierre del mercado.
La razón es simple: en el club tenían previsto, como mínimo, la salida de Chidera Ejuke, pero el bloqueo generado alrededor del nigeriano podría cambiar la idea. A pesar de que desde el Sánchez-Pizjuán (e incluso desde el entorno del futbolista) aseguran que aún puede salir, la realidad es que faltan ofertas que convezcan al atacante y su continuidad, a día de hoy, tampoco debe ser descartada.
Si él no sale, García Plaza tendría, en principio, a Oso y Alfon para la banda izquierda, mientras que en la derecha estarían Miguel Sierra -que se va ganando poco a poco la confianza de su técnico-, Chidera Ejuke... ¿y Rubén Vargas?
La salida de Rubén Vargas en el último tramo de mercado
Como sucede con Chidera Ejuke, asegurar que Rubén Vargas seguirá en el Sevilla hasta final de temporada parece, cuanto menos, arriesgado. Tras su buen Mundial, el ex de la Bundesliga volvía al Sánchez-Pizjuán presuponiendo que recibiría ofertas, pero (al menos de momento) los interesados no parecen tener el músculo financiero necesario para convencer a José Ignacio Navarro.
En Nervión tienen claro que Rubén Vargas debe salir por una cifra cercana a los 20 millones de euros, por l que a pesar de que el jugador deja muestras de estar más fuera que dentro, hasta que nadie llegue con una oferta similar, nadie podrá sacarlo de aquí.
Si él sale (o lo hace Ejuke), el Sevilla reactivará la búsqueda del extremo. Según la baja, habrá más o menos cash, más o menos espacio salarial y, entonces, se elegirá a una u otra opción. Pero hasta entonces...
