Luis García Plaza no quería ni mirar: así vivió el penalti de Peque en el último minuto

El técnico vivió el tramo final con muchísima intensidad
El mensaje de Luis García Plaza sobre la afición del Sevilla: "Esta gente no es tonta"
Apenas se ha disputado el primer encuentro de la temporada en el Sánchez-Pizjuán, pero para el corazón de algún aficionado al Sevilla, habrá sido como tres o cuatro más. Sin ser seguidor blanquirrojo, aunque sí su entrenador, el que también lo pasó realmente mal fue Luis García Plaza, que no quería ni mirar al área cuando todo estaba preparado para lanzar el decisivo penalti ante el Rayo.
Fue pitar el árbitro la acción y Luis García Plaza empezó a pasarlo (más) realmente mal. El técnico empezó a andar por su área técnica, miraba con desesperación al área y mientras los jugadores del Rayo protestaban, empezaba a temerse que, como sucedió con el de Isaac Romero, anulasen la acción.
Los jóvenes del Sevilla salían a celebrar, a protestar y a pedir que se lanzase y, mientras, su entrenador buscaba un rincón en su pequeña área táctica para controlar sus nervios, pedir que se solucionase a quien sea y dejar todo listo.

Fueron dos o tres eternos minutos en los que el técnico no quiso hablar, ni casi mirar, a ninguno de sus ayudantes y solo cuando todo estaba solucionado, cuando el VAR dio el OK necesario, se acercó uno de los miembros de su staff para comunicarle algo.
García Plaza no se pudo resistir, acabó mirando al área y cuando Peque anotó y el Sánchez-Pizjuán explotó, él apretó su puño, animó a Guridi para que celebrase y activó un nuevo modo para el tramo final.

Los nervios de García Plaza en los últimos minutos
En primer lugar se marchó rápidamente al entrenador de porteros, al que le dijo algo al oído -posiblemente alguna indicación para Vlachodimos-, después llamó a varios jugadores y empezó con un increíble recital de gritos, indicaciones, saltos y gestos.
Se tenían que jugar tres minutos más, García Plaza sabía que era clave certificar el triunfo y se lo dejó absolutamente todo desde la banda para intentar que su equipo no dejase pasar esta bonita oportunidad.
