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David Navarro y el miedo tras las pintadas a la plantilla del Real Zaragoza: "Una piedra puede alcanzar una cabeza y tener una desgracia"

David Navarro, entrenador del Real Zaragoza
David Navarro, entrenador del Real Zaragoza. Real Zaragoza
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David Navarro ha comparecido en sala de prensa. El entrenador del Real Zaragoza ha hablado de las pintadas en los domicilios de los jugadores, advirtiendo que, en algunos casos, algunos de los acontecimientos son delitos. De este modo, el técnico pide cabeza para no tener que lamentar desgracias. Y es que, al igual que hoy son pintadas, también habla de otros momentos con supuestos lanzamientos de piedras a las lunas de los coches a la salida del Ibercaja Estadio. A continuación, su amplia reflexión sobre la situación.

Comienza hablando sobre el trabajo psicológico sobre la plantilla: "Por mi parte, con el grupo a nivel mental, pues es eso. Intentar estar concentrados en lo que tenemos que hacer, en lo que nos puede seguir dando vida, en el cómo. Ya sabemos el qué necesitamos. Es que es obvio, es obvio. Es vivir o morir. Pero qué tenemos que hacer para seguir viviendo. Intentar que nada nos distraiga de todo lo que pasa alrededor, evitar el ruido".

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Posteriormente, entra en lo sucedido con los jugadores: "El tema de las pintadas es difícil porque ya no es por ti. Es tu familia la que puede sentir miedo o la que puede... hay niños. Entonces es un tema muy delicado. Yo lo que sí que le diría a esa gente, que dije el primer día, a ver, como que te rompan cuatro lunas saliendo del Ibercaja Estadio. Una piedra puede alcanzar una cabeza y tener una desgracia. Y luego 'yo no quería, yo no quería', pero le has fastidiado la vida a alguien y te la vas a fastidiar tú. O será nosotros o no será. Y no estoy diciendo que si Dios quiere que tenga que salir mal, que entonces haya licencia para... no", explica.

En este sentido, apela a la grandeza del club: "Al final el Zaragoza es mucho más grande que todos nosotros y que cada uno de nosotros. Si saliera mal, la afición, cuando el Zaragoza recupere su grandeza deportiva, que lo hará, se olvidará. Más pronto que tarde, esto se olvidará. Pero a los protagonistas en primera línea, este dolor es para siempre. Y yo no quiero vivir con ese dolor. Tú pierdes un familiar y el tiempo no cura el dolor. El tiempo te enseña a vivir con el dolor. Y yo no quiero vivir con este dolor. No quiero", reflexiona.

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Es por eso que va a seguir trabajando para lograr la permanencia: "Voy a hacer todo lo posible hasta el final. No nos vamos a rendir. Ni voy a permitir que nadie se rinda. Y el que vea que se rinde, pues no va a ser de la partida. Luego las cosas van a salir como salgan. Y sigo teniendo la confianza plena de que van a salir bien. Sigo teniendo esa confianza en el grupo, en nuestro trabajo y en que en el destino sea justo con nosotros. Pero si no, Zaragoza recuperará su grandeza. Y no podemos perder. Todos somos parte del Real Zaragoza", comenta. 

Y es que David Navarro entiende el enfado, pero no quiere que se crucen líneas rojas: "Entiendo la frustración y el dolor de la gente. Y que eso en momentos determinados te pueda hacer o te pueda llevar a hacer cosas que ya no es que no sean correctas. Es que algunas son delito. Que dejen de hablar de nosotros por esto. De lo que pasó el día del Huesca. De lo que pasó, de lo que está pasando ahora. Que el Real Zaragoza vuelva a ser noticia por cosas que el Real Zaragoza merece. En cuanto a grandeza deportiva y en cuanto alma", pide.

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En este sentido, el técnico apela a la humanidad del zaragocismo: "Al final los aficionados son el alma del equipo. Y la situación no puede hacer que se vuelvan fríos. Porque entonces el germen está entrando, el daño está entrando en lo más sagrado que tiene el club y el equipo. Que es su afición. Ahí no podemos enfermar. Si enfermamos ahí, entonces el Real Zaragoza sí que está herido de muerte. Lo otro al final son situaciones deportivas. Que insisto, que más pronto que tarde el Real Zaragoza va a recuperar su grandeza seguro. Porque además hay algo que está emergiendo dentro. En cuanto a ilusión, en cuanto a sueños, en cuanto a hacer un montón de cosas. Y seguro que va para arriba el club. Pero si enfermamos dentro, yo ahí sí que lo vería un problema de grandes dimensiones", reflexiona.

Es por eso que David Navarro les pide que se vuelquen ahora con el equipo, que es cuando más lo necesita: "Entonces voy a pedirle a la gente que sé que es difícil, pero intentar que no nos hiele el corazón, que el dolor no nos nuble. Vamos a canalizarlo e intentar ayudar en todo lo posible. Porque seguimos vivos. Seguimos vivos. Hemos entrado en un ambiente de pesimismo. Que sí, que dos puntos de 18 sin entrar a analizar cómo han sido esos puntos. Cuántos deberíamos realmente llevar. Algún errorcito que nos ha reventado de los árbitros. Sin embargo ninguna jugada la analiza el CTA. Ostras, concentrar todo en lo negativo. Pues es que quieras que no, al final te genera ruido y una sensación que se contagia. Hablábamos los primeros días que más que el mensaje era contagiar emociones. Era que los jugadores percibieran, que el entorno percibiera... Ostras, ganas, ganas, ganas. Si ante un partido en el que nos estamos jugando la vida, la sensación, la emoción que hay es pesimista. Ostras, te vas a impregnar igual. Hay que luchar para no impregnarnos. Pero ahí es un poco el mensaje", apela.

Y es que el entrenador pide mesura en estos momentos: "Si la afición pierde el rumbo estamos perdidos todos. Y creo que nadie tiene que estar aquí repartiendo carnets de zaragocistas. Cada uno lleva el dolor de una manera diferente. Cada uno reacciona de una manera diferente. Ya no solo por el tema de que hay familias sino incluso por ellos mismos. Porque si haces un delito te la estás jugando. Te la estás jugando si te pillan. Y aparte de eso, sobre todo, Zaragoza nunca ha sido una afición fría. Y esto que se puede interpretar como caliente no deja de ser más que un corazón que se está congelando en personas. Y eso es lo que nos puede hacer muchísimo daño al club. No para ahora, sino como club", sentencia.