Así fue el regreso de Isco 70 días después

Isco Alarcón, jugando contra el Almería
Isco Alarcón, jugando contra el Almería. RBB
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"Me llegaron a decir que no sabían si iba a poder volver a jugar”. Palabras de Isco Alarcón apenas unos días después de terminar la pasada temporada, entre lágrimas. Seguramente, la más difícil desde que comenzó su exitosa carrera profesional. El 23 de mayo, en la jornada 38, el malagueño disputaba su último partido con la camiseta del Real Betis Balompié, y han tenido que pasar 70 días para volverle a ver sobre el verde.

Desde que acabara la temporada, Isco ha seguido un plan específico de recuperación para tratar de jugar sin dolor, llegando incluso a emplear tiempo de sus vacaciones para trabajar en la Ciudad Deportiva Luis del Sol. Este sábado jugó en el partido amistoso ante la UD Almería, y no se puede decir que sea una meta, pero si un hito en el durísimo proceso que está siguiendo el malagueño.

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La presencia de Isco en la lista de convocados ya era de por sí una noticia positiva, y como tal la tomaron los centenares de béticos que estuvieron en las gradas del Estadio Ciudad de La Línea, que aplaudieron todos y cada uno de sus movimientos desde que saliera a pelotear mientras los titulares calentaban hasta que se retirara del césped.

Isco Alarcón, jugando contra el Almería
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El partido de Isco

La primera gran ovación llegó en el minuto 59’, cuando Isco salió a calentar y recibió el aliento de los verdiblancos. 11 minutos después, el delirio. El crack bético se quitó la camiseta de calentamiento, la regaló a los aficionados, y se dirigió a la banda para debutar en pretemporada con la tercera equipación que también estaba de estreno.

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Saltó al césped en el 72’ sustituyendo a Iván Corralejo, el hombre que acababa de hacer el gol de la victoria, ya con el brazalete de capitán que le había cedido Héctor Bellerín antes de ingresar en el partido.

Isco trató de protagonizar algunas conducciones con la calidad que atesora en sus pies, aunque se le vio obviamente falto de ritmo tras varias semanas complicadas. Jugando de mediapunta, a veces alternaba la función de hombre más adelantado del equipo con Nelson Deossa, aunque siempre merodeando la zona donde estuviera la pelota. Además, tomó los galones que le corresponden y ejecutó el balón parado mientras estuvo en el campo.

20 minutos de Isco que saben a mucho y, sobre todo, dan esperanza de que el jugador pueda volver a aportar en la temporada tan exigente que está a punto de comenzar, con la UEFA Champions League como complemento.