Ernesto Valverde suele dejar bastante fulminadas sus plantillas, no viene mal un 'kitkat'
Edin Terzic ajusta su plan veraniego a dos necesidades en el Athletic: adaptación y mercado
BilbaoEs sanísimo debatir y más aún si se hace con respeto y educación, como es el caso de la gente del Universo Athleticzale, salvo algunos descerebrados que pululan por las redes sociales, claro. El inminente aterrizaje del alemán Edin Terzic en Bilbao, aunque aún no tenga fecha de presentación oficial, genera debates entretenidos e interesantes sobre si es el candidato más adecuado o no para el banquillo de San Mamés.
No es fácil acertar, ojo. Como decía en su día el que fuese presidente rojiblanco José María Arrate, "aquí queremos al Niño Jesús: bueno, bonito y barato y que acierte en todo". De momento el teutón llega a un equipo que va a recuperar futbolistas como Beñat Prados, Yeray, Peio Canales o una mejor versión de Nico e Iñaki Williams u Oihan Sancet con sólo 2 competiciones cuando hasta 8 de LALIGA tendrán 3.

En principio nos llega un técnico que lleva dos años fuera de circuito, pero no a la sopa boba, sino formándose, estudiando sistemas y ampliando sus criterios de gestión de almas. Eso sí, tras ganar una copa, llegar a la final de la Champions League y perder una Bundesliga en la última jornada con el Borussia de Dortmund.
Uno de los equipos más importantes del continente, del que es hincha acérrimo y del que nunca se ha despegado para trabajar. Eso puede ser un hándicap. Ahora llega a un Lezama que lleva meses estudiando, al igual que las plantillas del primer y del segundo equipo, con lo cual tampoco es tan cierto lo de que "no sepa ni dónde está Lezama ni donde tiene la mano derecha". Y lo de que el idioma bla, bla, se contesta solo.
Hoy en día los cuerpos técnicos son una maquinaria y se ponen al día en horas, como ha demostrado el de Pellegrino Matarazzo en Donostia

El conocimiento futbolístico se le presupone y aquí entra la cuestión de si es bueno traer o no ahora mismo un técnico extranjero. Uno, permítame que me moje, entiende que sí. Ha pasado habitualmente en el Athletic, lógicamente con aciertos y errores, pero suele venir bien para descomprimir el ambiente de la caseta, que llevaba cuatro años con el mismo discurso de Ernesto Valverde, romper las adherencias que haya en ese vestuario y tener que ponerse todos las pilas desde el minuto uno para ganarse el puesto sin vacas sagradas.
No es una garantía, pero tampoco un fracaso cantado, los que tengan una bolita mágica que nos indiquen el número del Euromillón o el pleno al 15 de la quiniela. Son tan solo opiniones.
La bala de Edin Terzic debe dar tiempo al regreso de "uno de los nuestros" a Lezama tras abrir ventanas
Nos alegramos sobremanera de la llegada de Andoni Iraola al Liverpool FC, nada menos, o de la de Iñigo Pérez al banquillo del Villarreal CF con tres temporadas que no le ofrecieron por ejemplo a otro gran técnico, al que conocemos muy bien, como Marcelino García Toral al que Roig solo le daba una campaña.
Y en ese baile de nombres, uno siempre piensa que no es malo que venga alguien de fuera a hacer de puente, ya que generalmente cuando el 'Txingurri' sale de Bilbao el equipo suele quedar bastante tocado física y anímicamente. Exprime mucho. Tenemos claro ejemplos de esos dos etapas anteriores.
Por ello creo que es bueno que el 'cirujano' sea alguien libre, frío y con distancia, que no látigo, una expresión que se utiliza con mucha facilidad en el mundo del fútbol y que luego no se corresponde realmente con lo que se percibe en los vestuarios.
Hoy en día es más importante saber tener mano izquierda y manejarlos, la llamada gestión de grupos, que el ir por la vida de matón. Rara vez funciona y menos entre jóvenes millonarios... prematuros o no. Vamos a darle de momento la oportunidad, el beneficio de la duda y, como dijo ayer Raúl García, "paciencia y no empezar con el runrún si no se ganan dos partidos". Amén.

