Competicion:

Este muerto está muy vivo (2-3)

Manuel Pellegrini, en el Girona - Betis
Pellegrini, en el Girona - Betis. EFE
Compartir

En los resúmenes de la temporada del Real Betis Balompié difícilmente ocupará un lugar secundario la eliminación de la UEFA Europa League ante el Sporting de Braga, pero eso ya pasó. Ea, ea, ea. Tras siete partidos sin ganar, los de Manuel Pellegrini han conseguido una victoria importantísima en Montilivi ante un Girona FC preso de su idea futbolística que no ha sido capaz de distanciarse de descenso.

La ‘caraja’ del partido ante el Braga parecía tener continuidad en tierras catalanas, pues los primeros 20 minutos del Betis fueron desastrosos, viéndose incluso por detrás en el marcador en una falta de entendimiento más de los dos centrales. Marc Bartra y Natan compartieron el error para que Echeverri se plantara en el área, Valentín, a la desesperada, tratara de enmendar el fallo colectivo de sus compañeros de fatiga y la pelota le quedara a placer a Tsigankov para hacer el primero a los seis minutos.

PUEDE INTERESARTE

El sopapo amenazó durante un cuarto de hora con mandar al boxeador herido a la lona de forma definitiva. El Girona no dejaba respirar al Betis hasta que Pablo Fornals protagonizó la primera transición, la pelota le cayó al discutido Marc Roca que, en un alarde de calidad, sorteó y la puso imposible para Gazzaniga. El Betis, que se encuentra cómodo ahora en ese registro como demostraría durante todo el choque, empató en su primera transición, y en dos más acabaría haciéndose con tres puntos fundamentales.

Marc Roca celebra su gol en el Girona - Betis
PUEDE INTERESARTE

Los cambios de Pellegrini y la magia de Isco

Si a alguien le hacía falta ganar en Girona, ese era Manuel Pellegrini. El chileno se la jugó al descanso cambiando al Cucho y a Lo Celso por el fiestero Bakambu y el sosete Riquelme. El historial no estaba de su parte, pero el juego sí le echó el enésimo capotazo a un hombre que es todo fútbol. Como lo es Isco Alarcón, que no necesitó más de un cuarto de hora para evidenciar que la temporada, con él, habría sido diferente.

Abde, el mejor del Betis y el hombre que tiene el símbolo del dólar en la cara, ponía por delante a los béticos tras una pérdida horrible de Blind y una generosa asistencia de Bakambu. Cosas de esa teoría inexplicable por la que los centrales deben parecerse al mejor ‘5’ nacido en La Masía. El partido, no obstante, volvería a igualarse después del inocente penalti de Aitor Ruibal sobre el recién incorporado Joel Roca. Ounahi chutó fuerte, Valles la tocó, pero fue insuficiente.

PUEDE INTERESARTE

Y apareció Isco. A un toque, con esa zona de la bota reservada para los grandes magos, se la dio en ventaja al mejor y ahí solo podían pasar cosas buenas para el Betis. Abde se la dio a Riquelme para que la enchufara y se olvidara de que un día jugó de local en Montilivi. Su celebración es la imagen de un muerto que revive. Este Betis, siempre con Isco, está muy vivo.