El Villarreal baja por tres a la Real de la nube europea

El Villarreal sentenció el partido con tres goles en 23 minutos
La cara de Zubeldia tras lesionarse a menos de un mes de la final de Copa
Europa pasó por La Cerámica… y el Villarreal CF decidió cerrarle la puerta a la Real Sociedad. En un duelo directo por engancharse a los puestos continentales, el equipo de Marcelino fue mucho más contundente, resolviendo el partido en una primera parte eléctrica y sabiendo sufrir después. Porque esto no fue solo una victoria (3-1). Fue un golpe directo a la ilusión europea de la Real.
El inicio que cambia el rumbo europeo
El Villarreal entendió el contexto desde el primer minuto. No era un partido más. Era una oportunidad para marcar territorio en la pelea por Europa… y la aprovechó sin titubeos.
En apenas 23 minutos, el conjunto amarillo dejó el duelo prácticamente decidido. Primero golpeó Gerard Moreno, aprovechando una acción a balón parado. Después apareció Mikautadze, siempre atento, para castigar un balón suelto en el área. Y el tercero llegó como un martillo: Pépé culminó una contra letal que evidenció todas las dudas defensivas de la Real.

Tres golpes que no solo cambiaron el marcador, sino también el guion del partido… y de la lucha europea. La Real, superada en ritmo y sin profundidad, apenas pudo reaccionar antes del descanso. Ni Oyarzabal ni Guedes encontraron espacios en un equipo completamente desbordado.
Reacción insuficiente de una Real sin filo
El paso por vestuarios cambió algo el panorama. La Real salió con otra actitud y encontró premio muy pronto: Luka Sucic recortó distancias tras un error del Villarreal y devolvió la esperanza.
Durante varios minutos, el equipo de Matarazzo dio un paso al frente. Más control, más presencia en campo rival… pero sin claridad en los metros finales.
Ahí apareció la otra cara del Villarreal: la de equipo sólido. Pau Navarro sostuvo la defensa con intervenciones clave, mientras Remiro evitaba que la brecha fuese mayor con varias paradas de mérito.
El Villarreal supo jugar con el contexto, enfriar el partido y esperar su momento. La Real lo intentó, pero nunca tuvo la sensación real de poder completar la remontada.