Quique Sánchez Flores insiste con Mariano en Mestalla y acaba hundido como nunca: "Llámale"

Quique, en el banquillo de Mestalla
Quique, en el banquillo de Mestalla. Movistar
Compartir

ValenciaSi algo caracteriza a Quique Sánchez Flores es su sapiencia futbolística. Así lo demostró en un Sevilla FC que caía en picado a la categoría de plata y que acabó salvando con holgura. Ese fue su principal aval ante la llamada del Deportivo Alavés, pero como hasta el mejor escribano echa un borrón, el experimentado técnico erró con Mariano Díaz en su debut oficial.

En Mestalla, otro de los escenarios especiales para él, Quique acabó derrotado. Hundido. Como nunca antes se le recordaba. El preparador madrileño tenía la victoria prácticamente en el bolsillo, el equipo babazorro vencía 1-2 en el minuto 84... y llamó a Mariano Díaz.

PUEDE INTERESARTE

Las cámaras de El Día Después de Movistar Plus han captado el momento en el que Quique Sánchez Flores llamó a filas al delantero centro, inactivo durante meses, y cómo acabó con el durísimo desenlace del choque ante el Valencia.

Quique, incrédulo con Mariano Díaz
PUEDE INTERESARTE

Quique Sánchez Flores acaba como nunca por Mariano Díaz

El entrenador se dirigió a uno de sus ayudantes para que avisara con rapidez al ariete: "Llama a Mariano. A Mariano, Mariano". A lo que su asistente respondió: "¿Solo Mariano?". El entrenador del Alavés no dudó: "Mariano, sí". En ese mismo instante, Quique comenzó a perder un encuentro que se volvería absolutamente loco con la entrada del jugador dominicano.

Una contra con todo a favor para subir lo que hubiera sido el 1-3 a favor acabó con un error grosero que dejó tocado a Quique. Pese a su repetido lamento en el área técnica, el entrenador del Alavés aún guardaba un mínimo de confianza en el futbolista: "La siguiente, la siguiente".

PUEDE INTERESARTE

En la siguiente lo que ocurriría fue el empate de Eray Comert, para nueve minutos después, acabar con una pena máxima que transformaría Hugo Duro instalando la locura en el graderío de Mestalla. En ese preciso instante, Quique Sánchez Flores se hundió en el banquillo.