Chidera Ejuke apunta al sitio de Peque Fernández

Peque predica el evangelio de Almeyda: confianza, unión y tranquilidad
Chidera Ejuke, uno de los nombres más destacados... saliendo desde el banquillo
El debate vuelve al once de Matías Almeyda. Tras una serie de jornadas repitiendo prácticamente la alineación, la pésima primera mitad ante el Girona ha abierto, nuevamente, las dudas alrededor del sistema y la alineación del Sevilla, una situación que abre la puerta a cambios... y en la que Chidera Ejuke quiere un sitio.
Porque el extremo, desde que volviese de la Copa África, ha sido uno de los jugadores más destacados del Sevilla... saliendo siempre desde el banquillo. Chidera Ejuke ha conseguido, aunque en Mallorca no tuvo el efecto esperado, cambiar el ritmo de su equipo, aportar algo diferente y lo hace, además, en un nuevo bajón de Peque Fernández.

El ex del Racing continúa siendo el jugador más imaginativo del mediocampo sevillista, pero ya ante el Girona su actitud en el tramo final de la primera mitad no gustó demasiado y Matías Almeyda no dudó en sustituirle en el descanso.
Chidera Ejuke obliga al cambio de sistema
La entrada de Chidera Ejuke, eso sí, no llegaría sola, no podría ser hombre por hombre sin más efecto, porque Peque Fernández es un mediapunta y el nigeriano es un extremo. El cambio de sistema sería obligatorio.
Durante la segunda mitad ante el Girona, el Sevilla compitió con un 1-4-4-2 con Ejuke y Oso de extremos, una situación imposible de repetir ante la lesión del canterano y compleja de gestionar. Una de las opciones que tiene el entrenador es colocar a César Azpilicueta, Juanlu Sánchez y el nigeriano de inicio ante el Alavés, jugando con los sistemas y las posiciones según interese durante la cita.
Chidera Ejuke, en resumidas cuentas, quiere su sitio. Dependerá de Matías Almeyda, de Peque Fernández y de la gestión de un equipo que no arranca ni con línea de tres, de cuatro, de cinco, con extremos o sin ellos.
