Atalanta 2-3 Athletic: victoria histórica en Italia que genera una final Champions en San Mamés

La calculadora de la Champions: ¿Qué necesitan los equipos españoles en la última jornada?
Aún queda un partido más ante el Sporting de Portugal el miércoles 28 en San Mamés
¿Somos sinceros? La noche olía a intentar no sufrir un roto y en cambio se obró un milagro: remontar un tanto y hacer 3 goles con 4 tiros. La ¡quinta salida consecutiva del año 2026! para el Athletic Club, que sigue sin poder jugar un partido en Bilbao desde diciembre, le llevó a un difícil compromiso en Bérgamo, ante la Atalanta BC, en la séptima jornada de la Fase de Liga de la UEFA Champions League. Un choque al que acudió la tropa de un contestado Ernesto Valverde con 1.500 sufridos athleticzales en la grada, sí, pero sin poder alistar en la convocatoria a titulares como Iñaki y Nico Williams, Yuri Berchiche o Alex Berenguer.
Lo que llevó al Txingurri y Jon Aspiazu a improvisar un cambio radical de sistema, pasando del 1-4-2-3-1 habitual al 1-5-2-3, jugando con 2 carrileros y 3 centrales, incrustando ahí a Iñigo Lekue, quien junto a Gorka Guruzeta será baja en Sevilla el sábado en LALIGA... aunque el de Deusto tampoco podrá jugar el Derbi contra la Real Sociedad en San Mamés.
El experimento, hoy vestidos de verde, salió genial a la larga, festejando hacer 3 tantos cuando ¡se habían acumulado 3 partidos de Champions sin marcar! Se hizo morder el polvo en su casa a un equipo muy en forma que pugna por meterse entre los ocho mejores y que hoy ha caído derrotado por los bilbaínos con un marcador de (1-3) con los goles de Gorka Guruzeta, Nico Serrano y Robert Navarro, lo que deja a los italianos de Raffaele Palladino con 13 puntos y a los leones con 8 en espera de la última jornada, que traerá a San Mamés al Sporting de Portugal (que viene de ganar al PSG de Luis Enrique) el miércoles 28 de enero. Una final. ¿Llenazo?

La Atalanta BC fue mucho toro para un Athletic Club experimental y de circunstancias en la primera parte
De inicio, ajustándose al nuevo sistema concebido para alargar el partido y sobrevivir, el Athletic ya tuvo una llegada que Guruzeta no aprovechó en apenas 30 segundos. Una pena, porque fue la única en 45 minutos y porque la Atalanta empuja mucho físicamente y pronto tomó el mando con claro control del juego (60-40%) y mucho centro al área arrollando por bandas, si bien no agobiaba. Los de Valverde vivieron un plácido primer cuarto de hora hasta que Scamacca marcaba de cabeza el 1-0 en una dejación increíble de Aitor Paredes. ¿Para eso 3 centrales?
Un palo terrible, porque con el nuevo formato -más defensivo- entonces el Athletic estaba a años luz de la meta rival. Varios jugadores se quejaban de robar y no encontrar pase, así que los minutos caían a plomo sin ni asomar por las inmediaciones del portero Carnesecchi, salvo en un córner sin consecuencias a la media hora, mientras que Bernasconi no marcaba por milímetros el segundo gol en el 36'. Se anuló otro tanto a Scamacca porque se pitó fuera de juego -que lo fue por un pelo-pelo- y, ya en tromba, De Ketelaere encima dio un poste en el 43' rematando completamente solo.
En fin, que irse 1-0 al descanso sonó a música celestial porque el Athletic casi no compareció al partido y el castigo pudo ser bastante peor.

Con los cambios llegó la vida y el triunfo: el segundo en Italia...
En la segunda mitad, la duda era si el Athletic iba a espabilar con los cambios, siendo Oihan Sancet el primero, pasando el equipo 1-4-2-3-1 de siempre. Dio sensación de estar un punto más intenso, el duelo era más disputado pero otra vez no había llegada al área... pero fue el veterano Zappacosta quien tuvo un par de oportunidades. Mas el fútbol es mágico. Robert Navarro echó una mano a Guru, con una gran dejada, quien anotaba de forma magistral su cuarto gol en esta Champions y el 1-1 cuando peor pintaba.
Le vino muy bien el gol, más la entrada de Galarreta y Nico Serrano, entrando el duelo en otra tesitura mucho más equilibrada... tanto es así que giró el péndulo firmando el zurdo atacante navarro un golazo de volea a centro de Robert Navarro en el 69'. Es más, el catalán hacía el 1-3 en el 74' con su tanto pegado al poste tras una bella asistencia de Oihan Sancet. La grada parecía San Mamés, qué locura... 4 remates (3 entre los 3 palos) y 3 goles cuando se llevaban 3 partidos seguidos sin marcar en Europa.
Con los 5 cambios hechos tocaba no liar lo logrado y aguantar el tipo, ya que Krstovic hacía el 2-3 empujando bajo palos en una prolongación en el 87' -generando mucha incertidumbre en los 4 minutos de alargue- cuando aquello parecía ganado. Sin sufrimiento no hay placer. El partido acabó y los 3 puntos y 2.1 millones de euros que se van para Bilbao. Queda una final el próximo miércoles ante los lisboetas
