El nuevo BMW es, para muchos, el modelo más bonito de la historia de la marca

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BMW ha construido algunos de los coches más atractivos de la historia del automóvil. Desde el 507 hasta el Z8, pasando por numerosos Serie 3 y Serie 5, la marca alemana ha demostrado que sabe combinar deportividad y elegancia como pocos fabricantes. Pero el nuevo iX5 representa una interpretación muy diferente de esa tradición.

La primera versión completamente eléctrica del X5 llega con una carrocería renovada, un frontal inspirado en el nuevo lenguaje de diseño de BMW y unas proporciones que intentan combinar la presencia de un gran SUV con superficies mucho más limpias.

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No será fácil convencer a todos los aficionados de que un SUV eléctrico puede ser el BMW más bonito de la historia. Pero el iX5 tiene suficientes argumentos estéticos para convertirse en uno de los modelos más interesantes de esta nueva etapa.

Un frontal que rompe con los BMW anteriores

La gran diferencia aparece inmediatamente en la parte delantera. BMW ha reinterpretado su tradicional parrilla de doble riñón, abandonando parte de las dimensiones exageradas que habían caracterizado a algunos de sus modelos recientes.

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El nuevo frontal combina superficies limpias, grupos ópticos muy finos y una distribución de elementos que recuerda al lenguaje Neue Klasse estrenado en sus últimos eléctricos.

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La carrocería mantiene una presencia imponente, pero utiliza líneas más sencillas que las del anterior X5. El capó es relativamente horizontal y los laterales evitan acumular demasiados pliegues.

De perfil sigue siendo un SUV grande, con casi cinco metros de longitud, pero las proporciones resultan equilibradas. La superficie acristalada y la línea del techo ayudan a conservar una silueta reconocible. Detrás, los pilotos tienen un dibujo horizontal y el portón presenta unas formas bastante más limpias. Es un cambio importante respecto a la imagen agresiva que BMW había utilizado durante los últimos años.

Un interior que también representa una nueva generación

El iX5 incorpora una arquitectura electrónica avanzada y una presentación interior que sigue la nueva filosofía digital de BMW. La información se distribuye mediante pantallas y sistemas de proyección, mientras buena parte de las funciones pueden controlarse mediante comandos de voz y una interfaz actualizada.

La marca también ha trabajado en la comodidad de los asientos, la insonorización y la calidad de los materiales. El resultado busca combinar el ambiente de un gran SUV premium con una experiencia tecnológica propia de un eléctrico de última generación.

No es un coche pensado únicamente para impresionar con cifras de potencia. También debe funcionar como vehículo familiar y ofrecer suficiente confort para afrontar viajes largos.

Hasta 845 kilómetros de autonomía provisional

La versión iX5 60 xDrive desarrolla 578 CV y utiliza tracción total eléctrica. Es una potencia considerable para un SUV de este tamaño, pero la cifra más llamativa está en la autonomía.

BMW anuncia hasta 845 kilómetros WLTP, aunque todavía se trata de un dato provisional pendiente de homologación definitiva. Según configuración, la autonomía estimada se mueve entre 645 y 845 kilómetros.

La arquitectura eléctrica también permite recuperar hasta 350 kilómetros de alcance en diez minutos de carga bajo condiciones favorables. Son prestaciones que sitúan al iX5 entre los grandes SUV eléctricos más ambiciosos de su categoría.

Pero la tecnología no debería eclipsar su diseño. BMW ha conseguido crear un automóvil que mantiene la presencia de un X5 y al mismo tiempo introduce una imagen mucho más moderna.

El nuevo iX5 demuestra que la marca está dispuesta a abandonar parte de las formas que habían generado tanta controversia durante los últimos años. Puede que para los puristas un 507 o un Z8 sigan siendo insuperables. Pero dentro de la nueva generación eléctrica de BMW, el iX5 tiene argumentos para convertirse en uno de sus diseños más destacados.

Su combinación de proporciones, superficies limpias y una interpretación renovada de la parrilla tradicional demuestra que un SUV grande también puede resultar elegante.