Honda no comparte la frustración de Fernando Alonso y no ve problemas en el motor

En Honda no comparten la percepción de Fernando Alonso tras su abandono de Azerbaiyán
La reacción más viral de Fernando Alonso antes de la carrera en Bakú: dándolo todo mientras escucha a Pitbull
Honda no comparte, al menos de momento, la frustración de Fernando Alonso tras un Gran Premio de Azerbaiyán que volvió a dejar al piloto de Aston Martin con más preguntas que respuestas. El asturiano terminó fuera de los puntos y protagonizó una carrera especialmente complicada, en la que volvió a sufrir las limitaciones de su AMR26 en las largas rectas de Bakú. Alonso llegó a quejarse por radio de la falta de rendimiento de su unidad de potencia y habló de que había ocurrido "algo anómalo", una sensación que el equipo japonés todavía no encuentra en sus datos.
La frustración del bicampeón quedó patente durante una prueba en la que Aston Martin tampoco encontró el ritmo necesario para pelear por las posiciones delanteras. Alonso tuvo problemas para defenderse y atacar, y la gestión de la energía volvió a estar en el centro de las conversaciones. En algunos momentos de la batalla con Valtteri Bottas, además, surgieron dudas sobre si el uso de los rebufos y del modo de adelantamiento podía estar relacionado con la respuesta del motor. El propio Alonso detectó algo diferente respecto al funcionamiento habitual de su coche y pidió explicaciones después de una carrera en la que las sensaciones estuvieron lejos de ser las esperadas.
Fernando Alonso y Honda, con versiones diferentes
Sin embargo, el primer diagnóstico de Honda apunta en una dirección muy diferente. Shintaro Orihara, responsable en pista de la marca japonesa, aseguró ante la prensa internacional que las comprobaciones realizadas hasta ahora no han encontrado ninguna anomalía en la unidad de potencia de Alonso. "Según los datos que tenemos ahora y lo hemos revisado todo, vemos el motor bien. Pero debemos chequearlo todo en la labor de mantenimiento y en los datos de la fábrica. No vemos problemas", explicó el japonés. Una respuesta que no cierra completamente el caso, pero que sí contradice de momento la percepción que tuvo Alonso.
Honda continuará investigando para intentar encontrar una explicación a lo sucedido en Bakú. La marca japonesa quiere revisar tanto la unidad de potencia como todos los datos recopilados durante la carrera, prestando especial atención a la potencia disponible y a la gestión energética. "Hay que vigilar la potencia, la gestión de la energía y quizá el GPS", detalló Orihara. Así, mientras Alonso terminó el domingo con la sensación de que algo no había funcionado como debía, Honda no ha encontrado por ahora un problema concreto en el motor. Tocará esperar a los análisis posteriores para saber si aquella anomalía que detectó el asturiano tuvo realmente un origen mecánico, de gestión o simplemente estuvo relacionada con las circunstancias de la carrera.
