Carlos Sainz sigue estancado y frustrado pese a las mejoras tardías de Williams: "Nos va a costar"

Carlos Sainz, pese a que Williams trae mejoras para Bakú, no espera un paso adelante
Por qué la carrera del GP de Azerbaiyán de F1 es el sábado y no el domingo
Carlos Sainz afronta el tramo final de una temporada 2026 que se ha convertido en una auténtica prueba de paciencia. El madrileño no encuentra en el Williams FW48 las herramientas necesarias para competir en la zona media y, después de 14 Grandes Premios, apenas suma seis puntos y ocupa la decimosexta posición del Mundial. La situación llegó a uno de sus puntos más bajos en el estreno del Madring, donde Sainz calificó decimoséptimo, recibió una sanción de tres posiciones y terminó arrancando vigésimo antes de abandonar por daños en el suelo.
El propio Sainz reconoce que Madrid fue prácticamente el límite de lo que podía ofrecer el coche. "Creo que probablemente en Madrid tocamos fondo", explicaba este miércoles en Bakú, recordando que Williams estuvo "a más de tres segundos del ritmo y a más de un segundo y medio de los mejores equipos de la zona media". Para el piloto español, la explicación está en un desarrollo que se quedó demasiado atrás durante demasiadas carreras: "Toda la falta de desarrollo del año se había ido acumulando hasta entonces". Una situación especialmente frustrante porque el paquete que estrena ahora Williams llega demasiado tarde.
Carlos Sainz, sin esperanzas para Bakú
Porque Bakú representa precisamente esa esperanza, aunque Sainz se encarga de rebajar cualquier expectativa. "Ahora traemos algo que está más en línea con lo que deberíamos haber tenido al comienzo del año", señala. Y ahí está el problema: llega en la carrera 15, no en la primera. Por eso, pese a las mejoras aerodinámicas y los cambios en el monoplaza, el madrileño avisa de que el salto no será suficiente para convertir de repente al Williams en un coche competitivo. De hecho, James Vowles ya ha admitido que las evoluciones restantes de 2026 no permitirán luchar regularmente por los puntos.
Sainz, eso sí, busca algo más importante que un resultado aislado en Bakú: comprobar que Williams ha encontrado el camino correcto. "Incluso con todas las mejoras, todavía nos va a costar salir de la Q1 y nos va a costar estar en la parte alta de la Q2", reconoce. El objetivo pasa ahora por validar en pista lo que el equipo está viendo en el túnel de viento y las simulaciones. "Al menos dará motivación al equipo saber que estamos avanzando", añade. Una pequeña luz dentro de una temporada gris, pero también el último examen de 2026 para saber si el trabajo que se está haciendo pensando en 2027 tiene realmente sentido.
