Aston Martin ya ha detectado cuáles son los puntos fuertes y débiles del nuevo AMR26

Fernando Alonso, en Zandvoort
Fernando Alonso, en Zandvoort. Europa Press
Compartir

Aston Martin empieza a tener más claro qué puede esperar de su AMR26 después de las dos últimas citas del Mundial de Fórmula 1. Los Grandes Premios de Hungría y Países Bajos han dejado sensaciones muy diferentes en cuanto a resultados para Fernando Alonso, pero también han servido para confirmar una tendencia: el monoplaza verde funciona mejor cuando el trazado premia su velocidad en curva y no exige una gran velocidad punta. En Budapest, Alonso terminó decimocuarto, lejos de los puntos, aunque el equipo ya introdujo allí una importante evolución del coche que permitió comprobar una mejora en su comportamiento.

La transformación fue más visible en Zandvoort. Alonso consiguió la novena posición y sumó dos puntos después de arrancar decimoctavo, en una remontada basada tanto en la gestión de los neumáticos como en una estrategia diferente a la de sus rivales. El asturiano reconoció que no esperaba terminar en los puntos y destacó que el equipo había maximizado sus posibilidades, aunque también admitió que todavía existen problemas de manejabilidad. El resultado, además, llegó después de una clasificación muy complicada, una circunstancia que demuestra que el AMR26 todavía no es capaz de mostrar todo su potencial a una vuelta.

PUEDE INTERESARTE
Fernando Alonso, en Zandvoort

Mike Krack tiene claras las fortalezas y las debilidades del AMR26

Ahí es donde encajan las palabras de Mike Krack. El responsable de Aston Martin reconoce que, desde Budapest, han comprobado que son «un poco más fuertes en la carrera que en la clasificación», mientras que el rendimiento del coche está muy condicionado por la longitud de las rectas. Zandvoort, con un trazado repleto de curvas y pocas zonas realmente largas a fondo, permitió explotar mejor las virtudes del AMR26. «Nuestro resultado dependerá más o menos de la longitud de las rectas», explicó Krack, antes de advertir de que el panorama será diferente en Monza. El nuevo Honda también ha supuesto un paso adelante, aunque Alonso continúa señalando problemas de entrega y manejabilidad.

PUEDE INTERESARTE

Por tanto, Aston Martin ya identifica con bastante claridad su principal fortaleza y su gran debilidad: es un coche más competitivo en circuitos de curvas que en aquellos que exigen velocidad punta, mientras que todavía necesita mejorar su rendimiento a una vuelta y su adaptación a diferentes configuraciones. Krack también pone el foco en el proceso de aprendizaje de un reglamento completamente nuevo: «Si hay cambios a esta escala tan grande, con la intensidad de las sesiones, siempre es difícil sacar el máximo partido al paquete todo el tiempo». El británico considera que Zandvoort ofreció «una configuración muy buena», pero avisa de que vienen carreras más complicadas. Monza será, precisamente, el primer examen serio para comprobar hasta qué punto el AMR26 ha dejado atrás sus peores problemas.