El Real Madrid se despedía de Mestalla
Mestalla ruge en la despedida al Real Madrid: Vinícius no está, pero los blancos entran por la puerta de atrás y con un helicóptero de vigilancia
ValenciaEl último baile del Valencia CF ante el Real Madrid en Mestalla acabó de la peor manera posible. El equipo de Javier Aguirre firmó una actuación muy pobre, sin fútbol, sin capacidad de reacción y superado por un rival que no necesitó hacer un partido extraordinario para llevarse los tres puntos con un contundente 0-3. La despedida fue indigna por la imagen ofrecida, polémica por las decisiones arbitrales y los incidentes que se vivieron en el túnel de vestuarios durante el descanso, y un baño de realidad para un Valencia que volvió a evidenciar la enorme distancia que le separa de los grandes. Mestalla y el valencianismo merecía mucho más en una noche que debía ser histórica y que terminó convertida en otra decepción. Lo más digno, el sentido homenaje a Jesús De Miguel.

Tocaba despedir los Valencia - Real Madrid con dignidad. Todo era especial este sábado. Lo primero, los sentidos homenajes a Jesús De Miguel, jugador del Tenerife fallecido esta semana tras una entrada de Owono, y a Ricardo Arias en el año que se cumplen cincuenta años de su debut.
El choque no es un partido más. Nunca lo fue. Por eso Mourinho decía en la previa que tenía miedo y en Mestalla sacó su once de gala. De inicio, Javier Aguirre apostó por cerrarse bien: cinco defensas atrás y doble pivote en la medular. Sabía que iba a tener poco la pelota y aspiraba al partido perfecto, a tener una o dos y marcarlo y casi lo logra.

De hecho, el Valencia CF jugó muy buenos minutos desde el homenaje a Jesús De Miguel hasta la media hora de partido. De hecho, hasta Guido marcó un gol en fuera de juego. Pero también recordó el técnico mexicano que había que hacer un partido perfecto y, en la primera imperfección, el Madrid marcó. Maffeo cazó a Mbappé en la frontal, la falta rechazó en la barrera y Valverde lanzó un misil desde fuera de l área imparable. Era el 26 y en el 36 era un rechace que le caía a Bellingham. La suerte caía del lado del inglés, que la ponía atrás para que Güler hiciera el 0-2. Ahí se acabó el suflé de Mestalla.

El Valencia CF perdía 0-2, el Real Madrid, que era dueño y señor del partido. Javier Aguirre sacó en el entretiempo a Luis Rioja por De Haas deshaciendo el plan inicial. Y poco después quitó a los dos amonestados del medio (Guido Rodríguez y Pablo Maffeo) tras la tangana en el descanso y después de que el propio Maffeo estallara en una entrevista en la tele. También mandó un recado a todos sacando a Aimar Blázquez por delante de Hugo Duro, cuya víctima favorita es el Real Madrid. Él sabrá por qué. Y con todo ello, y tras varias intervenciones milagrosas de Dimitrievski, tuvo una clarísima Danjuma para acortar distancias en el 67.
La tensión en Mestalla se cortaba. Se tuvo que parar el juego por la indisposición de un espectador y, entre acción polémica y faltita a favor del Real Madrid, llegó el 0-3, gol de Mbappé en una contra bien trazada por Güler. Imparable.
Era el momento de no hacer más indigna la despedida de este clásico. Mayol enfriaba el juego, Gayà lo aceleraba. Mestalla estaba para pocas fiestas. Danjuma era silbado y Gayà, para sorpresa de nadie, vio como una entrada suya sobre Mbappé era sancionada con roja directa cuando bien podría haber sido resuelta con amarilla. Y es que, un Valencia-Real Madrid sin polémicas nunca es lo mismo.


