Las notas del Sevilla en la temporada 2025/26; un suficiente raspadillo de última hora

El Sevilla celebra la permanencia con su afición
El Sevilla celebra la permanencia con su afición. Kiko Hurtado
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El Sevilla FC ha conseguido el objetivo trazado al inicio de la temporada. No caerse, mantenerse en pie, y asegurar su plaza en LALIGA EA SPORTS. No cabe decir que ha sido agónica, porque llegó a la penúltima jornada prácticamente salvado, pero sí que ha habido momentos de mucho canguelo entre la hinchada sevillista, hasta el punto de que tomó el mando de la operación para llevar a su equipo en volandas hacia la permanencia. Al menos, el final de temporada ha tenido su aquel y no ha sido tan anodino como el del año pasado.

La nota global del equipo es un aprobado raspadillo, de esos que se sacan bien estudiando a última hora, o bien rogándole al profesor en la revisión del examen. Tampoco estaba el equipo para mucho más. En ElDesmarque analizamos individualmente la actuación de todos los jugadores sevillistas.

Porteros

Odysseas (9): Buena parte de la permanencia ha sido gracias a él, ya que ha mantenido la portería a un nivel mucho más alto de la media del equipo. Ese penalti parado a Stuani, por citar una acción suya, fue clave.

Odysseas Vlachodimos para el penalti de Stuani

Nyland (3): Un buen partido en Girona y una despedida con ‘cantada’ marca de la casa en Balaídos. Cosas del fútbol, va al Mundial y apunta a titular con Noruega con solo siete partidos a sus espaldas.

Defensas

José Ángel Carmona (5): Le pasó algo similar a la pasada temporada. Empezó como un toro, fue descendiendo el nivel y acabó de manera aceptable. Muchos errores en el campo y algunos también fuera del verde. La sensación general es que debería jugar más sencillo y centrarse en explotar su físico.

Juanlu (5): Muchos focos puestos en él tras el culebrón con el Nápoles del verano, y eso seguramente no le ha ayudado. Temporada discreta, una doble amarilla tempranera ante el Alavés que le dejó señalado. Más cómodo jugando como extremo que como lateral.

César Azpilicueta (5): Leyenda del fútbol español que ha elegido al Sevilla para retirarse. Cuando jugó aportó jerarquía, también en el vestuario, pero sus continuas lesiones son un lastre como para que pase del aprobado.

Kike Salas (8,5): Se ha erigido como el líder de la defensa del Sevilla, y así debe comenzar la próxima temporada. Mucha garra, anticipación, tiene gol -Villarreal o Girona- y suple su poca velocidad con buen posicionamiento táctico. Ha sido de los mejores.

Kike Salas celebra su gol al Girona

Andrés Castrín (7,5): Ha terminado la temporada a un magnífico nivel, tras empezarla con más dudas al inicio ante sus sorpresivas titularidades. Almeyda le sentenció tras su error en la eliminación copera, pero Luis García Plaza le ha dado continuidad y ha respondido con creces. Se merece un puesto en el primer equipo.

Tanguy Nianzou (0): Una de las grandes ruinas históricas de la entidad, y todavía le queda un año más de contrato. Un auténtico pirómano del fútbol. García Plaza le dio la oportunidad en Oviedo, la lio, y no ha vuelto a jugar. Lleva dos meses sin lesionarse precisamente por eso, poque no juega.

Fabio Cardoso (1): Operación ‘raruna’ de Cordón. La única imagen que el sevillismo guarda de él es el penalti que hizo en Anoeta. Debe salir, pero tiene contrato hasta 2028.

Ramón Martínez (2): Ayudó para la permanencia en 2025, pero en los tres partidos que jugó en la primera vuelta no dio el nivel. Traspasado al Real Valladolid en el mercado de invierno.

Marcao (3): Almeyda le quiso dar protagonismo, parecía haber mejorado su estado físico y su abrumadora contundencia, hasta que enlazó un montón de partidos de sanción con una lesión de larga duración y dijo adiós a su temporada en diciembre. Entre Nianzou y el brasileño… Menuda hipoteca.

Gattoni (0): Nueve minutos ante el Deportivo Alavés es todo su bagaje tras regresar de Argentina. Otro fiasco de fichaje para la defensa.

Suazo (4,5): El Sevilla fichó experiencia con él, pero a veces, como en el penalti ante el Girona, no lo ha demostrado. Durante un tiempo tuvo que ser relegado por Oso, y acabó a un nivel aceptable. Roza el aprobado, pero debería haber aportado más.

Oso (7): Irrumpió a muy buen nivel antes de Navidad y ha sido uno de los grandes descubrimientos de la temporada. Centra como ningún otro jugador de la plantilla, ha jugado 24 partidos y marcado dos goles, uno super importante como el de Villarreal. Almeyda no gestionó bien su irrupción, y con García Plaza fue un fijo.

Oso, en el Sevilla - Oviedo

Centrocampistas

Gudelj (6): Su charla a los aficionados cuando el sevillismo tomó el mando de la situación fue nombrada, guardada y recordada. En el campo, es símbolo del descenso de calidad del equipo, ya que llegó como muy suplente y continúa casi como alma mater. Su temporada ha seguido la línea de los anteriores. Gol importantísimo ante el Atlético de Madrid. Acaba contrato en junio, pero apunta a renovación.

Agoumé (4,5): Se le presupone como el mediocentro de mayor calidad de la plantilla. Así le va al Sevilla. Y durante buena parte de la temporada demostró que todo el fútbol debía pasar por sus botas, sin embargo su bajón en el tramo final, a nivel físico y futbolístico, le suspende en una de esas notas que deben pasar por el despacho de revisión.

Sow (6): Su mejor temporada en el Sevilla, sin ser tampoco para tirar cohetes. Ha acabado bien físicamente, aportando mucho y con las ideas más claras. Cinco goles para ser el segundo máximo goleador del equipo en LALIGA.

Batista Mendy (4): Ha roto en bluf. El francés hizo un gran inicio de temporada, pero empezó a desaparecer en los últimos partidos de Almeyda y Luis García Plaza apenas le ha dado bola. Marcó un golazo ante el Oviedo que el Trabzonspor podrá pasar en vídeo a los clubes que le pretendan este verano.

Manu Bueno (4): Parece que lleva 20 años jugando con el primer equipo, pero apenas acumula 28 partidos en cuatro temporadas. Pagó la inactividad por no jugar con el filial, y ha participado poco. Un buen partido ante el Atlético de Madrid y una lesión justo cuando más estaba jugando, los dos grandes hitos de su temporada.

Joan Jordán (1): Solo cinco partidos en la temporada de su regreso. Decidió operarse de una hernia discal en verano y eso le hizo empezar mucho más tarde. No juega desde enero, y sus mejores actuaciones han sido en el banquillo animando y dando indicaciones a los suyos. Debe salir y acabar con esta situación, por su bien y por el del club.

Ejuke (6): Revolucionó de tal manera el partido ante la Real Sociedad que, solo por ello, merece más que un aprobado ramplón. Eso sí, su temporada, como su fútbol, ha sido guadianesca, apareciendo y desapareciendo, y con una Copa de África de por medio.

Rubén Vargas (4,5): El hombre llamado a marcar diferencias, la apuesta de Almeyda por delante de Lukebakio, acaba la temporada con 25 partidos jugados y solo tres goles. Encadenó dos lesiones y casi tres meses sin jugar. Se acerca al aprobado porque aportó mucho hasta noviembre, cuando el equipo andaba lejos del agujero, pero en las últimas semanas era desesperante verle con más miedo de perderse el Mundial que otra cosa.

Rubén Vargas, en el Sevilla - Real Sociedad

Januzaj (2): El ‘nuevo Januzaj’ se quedó en el Januzaj de siempre. Demasiado tiempo a verlas venir como para reactivarse por arte de birlibirloque. Pareció, pero no. La mejor noticia es que por fin acaba contrato.

Alfon (4): Fichaje heredado de Víctor Orta, comenzó con pujanza, marcando en Girona en su primer partido, pero fue decayendo y las lesiones aparecieron. En invierno se fue cedido al Villarreal y regresa ahora. Debe ser aprovechable.

Miguel Sierra (5): Debutó con el primer equipo en el derbi y Almeyda le dio minutos hasta enero. Mostró algún detallito el granadino. Ha renovado y hará la pretemporada con los mayores.

Delanteros

Alexis Sánchez (6): De los más difíciles de valorar. Por momentos pareció un exfutbolista sobre el césped, pero en el tramo final su aportación, su jerarquía y su calidad fueron decisivos. Se marcha, a sus 37 años, con la satisfacción del deber cumplido.

Peque (5): Almeyda le metió en la película poco a poco y durante algunos meses fue un jugador importante. Sus dos goles -al Elche y al Athletic- dieron puntos, pero una inoportuna lesión de ligamentos le sacó de la partida y García Plaza apenas ha contado con él.

Akor Adams (8): Se ha metido en fuera de juego tropecientas veces, controla un balón de cada diez, tiene carencias en muchas facetas del juego, pero ha acabado la temporada con diez goles y se le echó tremendamente de menos cuando estuvo fuera en la Copa de África. Sus goles ante el Espanyol y el Villarreal fueron definitivos para la permanencia. No le ata las botas a los grandes delanteros de la historia del Sevilla, pero es justo reconocer su aportación.

Akor Adams celebrando su gol en el Sevilla-Espanyol

Isaac Romero (5): Aprobado generoso con el canterano, que sigue sin superar su techo de cuatro goles en LALIGA EA SPORTS. No puede ser delantero referencia porque no tiene gol, pero cuando ha jugado acompañando a un punta ha mejorado. Con Luis García Plaza mejoró mucho su actitud y aporte. Sus cuatro dianas han dado puntos, y se recuerda especialmente la que anotó en La Cartuja.

Maupay (4,5): El único fichaje del mercado de invierno ha tenido una trayectoria extraña en el Sevilla. Metió dos goles que no sirvieron, aunque le puso la asistencia a Alexis ante la Real Sociedad que sacó al equipo del descenso. Poca continuidad. No se ha ganado seguir.

Entrenadores:

El lío de Almeyda con Galech Apezteguía

Matías Almeyda (4): Fue destituido con 31 puntos a falta de nueve partidos. ¿Pocos o muchos? Sirvieron para que el equipo al final consiguiera la salvación. Insufló mucha energía y optimismo al sevillismo -también realismo-, especialmente con el 4-1 al FC Barcelona, pero el equipo fue decayendo y estaba desorientado y loco ante su forma de proponer el juego. Le cayó una sanción ejemplar en febrero y no volvió a sentarse en el banquillo. Traer a la estrella caída del descenso del Sevilla en 1996 para dirigir a un equipo cogido con alfileres es una llamada al karma que dificilmente podía salir bien.

Luis García Plaza, en el Sevilla-Real Madrid

Luis García Plaza (7): Si su antecesor dijo que no creía que el Sevilla fuera capaz de volver a ganar un partido y él ha conseguido cuatro victorias, algo bien habrá hecho. Ordenó y simplificó el juego del equipo, y aunque estuvo mal en Oviedo y Valencia, fue mejorando poco a poco hasta acabar con actuaciones más que aceptables. Se ha ganado su continuidad contractualmente, pero está en el aire que siga.