El Betis recupera el pulso a tiempo y sostiene el ímpetu del Celta

Ferran Jutglà se marcha conmocionado del Real Betis - Celta
Jutglá anotó el primero del Celta; Héctor Bellerín puso el empate
Por esto están entre los mejores de LALIGA. El Betis y el Celta empataron este domingo en La Cartuja (1-1) en un encuentro en el que los celestes golpearon primero con un tanto de Jutglá y en el que los verdiblancos, liderados por Aitor Ruibal, consiguieron las tablas en la segunda mitad.
La cita parecía molestar para ambos equipos -para prueba, los onces de ambos entrenadores-, sumergidos en sus respectivas eliminatorias en la Europa League, pero era vital para los dos. El quinto puesto -parece- permitirá estar en Champions el próximo año y lo de La Cartuja de este domingo, aunque ni mucho menos era definitivo, sí tenía cierta sensación de final.
En estas, sea por necesidad, por llegar desde atrás o simplemente por haber entendido mejor el contexto, el primero en golpear fue el Celta. A pesar del gran ambiente verdiblanco, el Betis no empezó bien y Álvaro Valles no acertaría ante Jutglá en la primera gran ocasión (0-1, m. 4). Los pitos aparecían mucho antes de lo previsto.
Los celestes, aprovechando su buen inicio, se asentaban en el césped, ordenaban líneas y desafiaban la salida del Betis. Los de Pellegrini, por su parte, iban más a impulsos que órdenes y si no llega a ser por Álvaro Valles, que sabía que había fallado en el primero, a los 20' podría haberse ido con dos de diferencia y los dos de Jutglá.

El impulso verdiblanco, lógico como local y lógico por calidad, le permitía llegar con Abde, con Aitor Ruibal e incluso con Héctor Bellerín, que reclamó un penalti tras una acción con Mingueza, pero no le permitiría, al menos al descanso, poner las tablas en el marcador.
Aitor Ruibal alimenta al Betis de camino... ¿a la Champions League?
El paso por vestuarios permitió a Manuel Pellegrini aportar cabeza a todo el corazón de sus jugadores, pero fue curiosamente el jugador con más coraje e ímpetu de la plantilla el que lo desbloquearía todo.
Aitor Ruibal recibió por enésima vez en banda, escuchó la subida de Héctor Bellerín y se sacó un precioso pase para que el lateral ex del Sporting de Portugal anotase su primer tanto con la camiseta verdiblanca (1-1, m. 49). Tres años sin celebrar, muchos meses de lesión y una sonrisa, a medias, que ponía las tablas.

El Betis mejoró notablemente, el campo se iba volcando hacia la portería celeste y Giráldez necesitaba rectificar. A falta de 20', Antony y Borja Iglesias, uno por el Betis y el otro por el Celta, al campo. Los dos querían ganarlo.
Se habrió entonces un mini-partido frenético. El primero en golpear fue el Celta, que con el Panda comprendió mejor el ataque, se acercó e incluso anotó un tanto en fuera de juego. Parecían estar mejor, pero el corazón verdiblanco volvió a latir.
Aitor empujaba, Altimira -que entró en el último suspiro- llenó de energía a su equipo y Antony, con más empeño que ideas, iba sumándose. El reloj apretaba, hasta Aspas pedía cabeza desde la banda y el último suspiro en La Cartuja fue de máxima angustia.
Ruibal dispuso de una falta en la frontal, la mandó a la barrera -a la que se le consultó una posible mano- y el rechace se lo encontró Bakambu ante un Radu que sacó una mano que, quién sabe, podría valer una clasificación para la Champions.
Dependerá, eso sí, del Betis, el equipo que hoy se siente más cerca de Europa... y de la Champions League.
