Las lágrimas de Lewis Hamilton tras ganar dos años después: de su mensaje a Ferrari a sus opciones de Mundial

Lewis Hamilton no ganaba en la F1 desde julio de 2024, en Spa: ahora se estrena con Ferrari
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Lewis Hamilton vuelve a saborear la victoria este domingo en Montmeló y lo hace de la manera más especial posible: estrenando su casillero de triunfos con Ferrari. El siete veces campeón del mundo ha cruzado la meta en primera posición en el Gran Premio de Barcelona, poniendo fin a una sequía que se remontaba al GP de Bélgica de 2024, en Spa-Francorchamps. El británico ha completado una actuación impecable durante todo el fin de semana y, nada más bajarse del coche, no pudo contener las lágrimas tras lograr un éxito que llevaba meses persiguiendo desde su llegada a Maranello.
La carrera estuvo marcada por la consistencia de Hamilton y por varios acontecimientos que pueden tener un enorme peso en la lucha por el campeonato. Entre ellos destacó el abandono de Kimi Antonelli, quien se marcha de Montmeló manteniéndose en lo más alto de la clasificación general pero con su primer cero en el casillero. Ese contratiempo, unido a la victoria del piloto de Ferrari, permite al británico recortar una cantidad importante de puntos y mantenerse plenamente enganchado a la pelea por el título. Después de un inicio de temporada irregular para la escudería italiana, el triunfo en Montmeló supone un impulso deportivo y anímico que reabre las aspiraciones de Hamilton de conquistar un nuevo Mundial.

Una celebración muy especial para Ferrari y Hamilton
La emoción se apoderó del box de Ferrari desde Novak Djokovic ondeó la bandera a cuadros. Mecánicos, ingenieros y directivos celebraron con euforia una victoria que llevaba años resistiéndose y que adquiere un significado especial por tratarse del primer triunfo de Hamilton vestido de rojo. La escena continuó en el podio, donde el británico festejó junto a los miembros del equipo y recibió una de las mayores ovaciones del fin de semana por parte de la afición presente en el Circuit de Barcelona-Catalunya. Las imágenes de abrazos, sonrisas y lágrimas reflejaron el valor simbólico de un éxito que muchos en Maranello llevaban tiempo esperando.
"Muchas gracias a todo el equipo, a Fred por creer en mí y traerme a Ferrari. Era un sueño que parecía imposible, pero nunca perdimos la esperanza: el equipo se levantaba una y otra vez. Todas las victorias son especiales, pero esta es algo distinto. Siempre he visto a Ferrari tener éxito y siempre me preguntaba lo que significaría ganar con este coche. Estaré eternamente agradecido", explica el propio Hamilton. Un mensaje cargado de emoción que resume la magnitud de una victoria que puede marcar un antes y un después en su aventura con Ferrari y en la pelea por el Mundial de 2026.