El distanciamiento social entre la propiedad y la afición sigue siendo un abismo insalvable
Kiat Lim Año I: Nou Mestalla, fichajes, distanciamiento social y miedo al descenso cuando fijó Europa como meta
Va a comenzar el Deportivo - Alavés. Tengo unos minutos para pensar lo que nos dejó la semana que se fue antes de centrarme en el césped y sin la dictadura que supone emitir un juicio en función de un resultado. Y la semana pre-Fallas que se marcha nos deja en clave che una efeméride: se cumple un año desde que Kiat Lim accedió a la presidencia del Valencia CF. Las cosas en estos doce meses han ido fluyendo, casi como cuando estaba el padre. Cierto que ha habido algunos cambios, pocos (Ron Gourlay es el principal) y lo mejor que se puede destacar es que el equipo no descendió cuando estuvo a punto y el Nou Mestalla avanza según lo previsto.

Dos imágenes muy distintas con once años de separación
Sin embargo, el dato de que en estos doce meses el presidente no pisó su estadio para ver a su equipo y que únicamente lo hizo en soledad, mientras cambiaban el césped en verano, deja bien claro que lo principal que tenía que cambiar no lo hizo. Si se fijan en la imagen que encabeza este artículo es de hace 11 años. Kiat era un adolescente y venía con su familia, con su padre Peter Lim a Mestalla, con Kim Lim, con su madre.. Eran días de vino y rosas, de promesas que luego se incumplieron. Eran días de aparente ilusión de la familia Lim con el club que se habían comprado pero el tiempo demostró que era el comienzo de un distanciamiento social que aún hoy persiste. Esta foto debería hacerle reflexionar sobre lo que han hecho mal, sobre lo que se esperaba de ellos y lo que realmente fue.

Yo, si fuera el presidente de un club de fútbol, me encantaría ir a verlo y, si me cruzo el planeta y hago 12.000 kilómetros, aprovecharía para ir a Mestalla, para ver su atmósfera. Kiat Lim no quiso. No quiso enfrentarse a una realidad que dicta que esa relación Lim-afición del Valencia CF está rota. Lo fácil es mirar hacia otro lado, lo complicado, darse cuenta que el dinero puede muchas cosas, pero no todo. Porque, si lo analizan objetivamente, este año ha sido, en cuanto a gestión que no resultados deportivos, de lo menos malo en los tiempos de los Lim. Doce fichajes, avances evidentes en el Nou Mestalla y préstamo con Goldman Sachs para refinanciar la deuda y acabar el nuevo estadio.
¿Se verán los Lim a sí mismos sentados algún día en el palco del Nou Mestalla?
Parece que el nuevo campo es de verdad lo que realmente concita la energía de Peter Lim y ahora Kiat Lim. Y uno se pregunta ¿se verán ellos a sí mismos sentados algún día en ese palco? ¿creen que acabar el Nou Mestalla finalizará el mal rollo que hay con la afición? Se me hace difícil de creer. No veo yo que el nuevo campo reduzca el distanciamiento social. Por eso, me gusta pensar que cuando acaben el Nou Mestalla, el valencianismo tendrá un estadio nuevo, Valencia una sede para el Mundial 2030 y ellos tendrán un club mucho más apetecible en el mercado. Y me gusta creer que entonces será el momento de que escuchen ofertas y se vayan. Les dejo, que va a pitar el árbitro. Feliz semana.
David Torres
Delegado de ElDesmarque en Valencia

