LaLiga Santander|Jornada 26
Escudo FC Barcelona
FC Barcelona
Lamine Yamal 28´,37´,69´, R. Lewandowski 91´
4
1
Escudo Villarreal
Villarreal
Pape Gueye 49´

Lamine Yamal desata el vendaval azulgrana con su primer hat-trick que reafirma el liderato

Lamine Yamal celebra sus tres goles ante el Villarreal en el Camp Nou
Lamine Yamal celebra sus tres goles ante el Villarreal en el Camp Nou. @FCBarcelona_es
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El FC Barcelona firmó un triunfo de carácter ante el Villarreal CF en un partido que tuvo dos protagonistas muy marcados: el desborde y el gol de Lamine Yamal, y la gestión y pausa de Pedri cuando el encuentro amenazaba con descontrolarse. El duelo pasó por todas las temperaturas posibles. Y el Barça supo adaptarse a cada una.

Lamine incendia el partido

El arranque fue eléctrico. El Villarreal quiso discutir la posesión y castigar a la contra, pero el Barça golpeó primero. Lamine abrió el marcador tras una recuperación alta y un pase filtrado que lo dejó mano a mano. Definición cruzada y 1-0.

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El segundo fue pura fantasía: recorte hacia dentro y zurdazo a la escuadra. Un gol que levantó al estadio y confirmó que el extremo estaba inspirado.

Tras el descanso llegó el momento más delicado. Pape Gueye recortó distancias y el Villarreal se creció. Ayoze rozó el empate y el partido entró en fase de intercambio de golpes. El Barça sufría.

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Y entonces apareció de nuevo el ‘10’. En el peor momento, Lamine firmó su tercer tanto de la noche para completar su primer hat-trick con el primer equipo y cortar la reacción amarilla. Un gol psicológico que cambió el guion.

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Pedri, el termómetro que bajó la fiebre

Con el 3-1, el encuentro aún estaba caliente. Fue ahí cuando entró Pedri. Y todo cambió. El canario fue el termómetro del equipo. Desde que pisó el césped, el Barça recuperó el control absoluto. Distribuyó con criterio, eligió cuándo acelerar y cuándo pausar, y enfrió el partido cuando más ardía. Cada balón pasó por sus botas en los minutos de mayor tensión.

Ya no era un ida y vuelta constante. Era posesión azulgrana, circulación paciente y desgaste para un Villarreal que dejó de oler la pelota. La victoria tuvo el sello del talento juvenil de Lamine, pero también la madurez competitiva de un Pedri que entendió perfectamente el contexto. Tres puntos y el liderato se reafirma una jornada más.