Gonzalo Miró se harta de Simeone: "Llevamos siete años viviendo de la primera vuelta"

Simeone en el partido contra el Rayo Vallecano
Simeone en el partido contra el Rayo Vallecano. Cordon Press
Compartir

El Atlético de Madrid ha demostrado esta temporada que es capaz de lo mejor y de lo peor. En cuestión de una semana ha firmado un partido espectacular como el que hizo contra el FC Barcelona en la Copa del Rey y luego, tres días después, hizo el encuentro que hizo ante el Rayo Vallecano en Butarque. Nadie encuentra la explicación de por qué no consiguen esa regularidad que tanto les ha faltado, sobre todo el LALIGA, y Oblak aseguró que parece que han bajado los brazos con el campeonato liguero. Simeone no estuvo de acuerdo con eso en sala de prensa. Gonzalo Miró analizó toda esta situación en 'El Partidazo de COPE' y una vez más fue muy crítico con el entrenador.

"El error del Atlético de Madrid es comparar al Atleti de hoy con el que coge Simeone en el 2012. Que eso ya está, ya fue. Los primeros siete años de Simeone son lo que hacen que sea el entrenador más laureado y mejor de la historia del club. Los otros siete son bastante distinto. Llevamos siete años viviendo de esa primera vuelta y ya", dijo el periodista.

PUEDE INTERESARTE

Gonzalo Miró, cabreado con esta versión del Atleti

Para Gonzalo Miró es inconcebible que con la plantilla que tiene el equipo rojiblanco en febrero ya no estén compitiendo por el título liguero. "Es un bochorno ver que un equipo capaz de hacer lo que hizo hace tres días tiene su nivel de exigencia en la lona y se puede pasear por campos de Primera División dando vergüenza", dijo tras el partido del Atleti ante el Rayo.

PUEDE INTERESARTE

"La base es el poco nivel de exigencia que hay en este equipo, el conformismo que hay. Todo se justifica con a veces la falta de puntería, otras veces que se ha ido Raspadori, otras veces que es que no hay plantilla, otras veces son todos muy malos, otras veces es que cuesta mucho abrir defensas...".

El periodista cree que hay falta de autocrítica y exigencia. "A mí me produce bastante bochorno y desde luego mucha pena porque da la sensación de que el equipo está capacitado para hacer mucho más de lo que hace, infinitamente más, pero da igual porque nadie se lo exige, ni desde dentro ni desde fuera",