Desmarcados: el Athletic gana en Oviedo y mira incluso a Europa, pero qué malas sensaciones deja

Yuri Berchiche, eufórico tras ganar al Real Oviedo en el Tartiere
Yuri Berchiche, eufórico tras ganar al Real Oviedo de Almada en el Carlos Tartiere. (Foto: Athletic Club)
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El Athletic Club, que el miércoles caía frente a la Real Sociedad en la ida de la semifinal de la Copa del Rey disputada en San Mamés, se ha enfundado este domingo el traje de ganador en su duelo frente al Real Oviedo, el colista de la categoría, en el Carlos Tartiere en otro partido de victoria obligada para los leones de Ernesto Valverde tal y como está LALIGA con esa búsqueda de "los 42 puntos". Ha sido la tercera remontada fuera de Bilbao en este 2026 (León, Bérgamo y Oviedo).

Vamos a ver lo que opinan nuestros analistas de ese encuentro de ¿Alto riesgo?, que terminaba con un marcador de (1-2) con los goles de Mikel Jauregizar y Oihan Sancet antes de verse las caras el próximo viernes en la Catedral con el tocado Elche CF (no ha ganado aún en 2026) del entrenador getxotarra Eder Sarabia.

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Borja Conde

Triunfo muy sufrido en Oviedo que se resolvió en la segunda parte donde vimos una versión más reconocible del Athletic y pudo remontar el gol inicial de los locales en un primer tiempo para olvidar. El arranque del partido fue terrible, apagados sin intensidad ni energía, y solo fue cuestión de tiempo que llegara el gol local entre la nada futbolística más absoluta de los rojiblancos. Hacía mucho tiempo que no veíamos una versión más floja de nuestro equipo y ya empezábamos a temernos lo peor.

Pero tras el descanso, los zurigorris, apoyados por 2.000 hinchas, dieron su versión más reconocible. Sin excesivo brillo, pero al menos con intensidad y presión para robar. Primero Jauregizar, con un golazo desde fuera, cuando por fin alguien se atrevió a disparar, llevó el empate al marcador, pero marchándose lesionado. Esperemos que no sea nada y pueda recuperarse cuanto antes.

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Lo mejor fue ver que el equipo no se conformaba con el empate y buscó el segundo, que llegó en un penalti muy claro de un defensa ovetense por mano levantada en un centro lateral. Sancet, otra vez de vuelta, fue el encargado de transformar la pena máxima y llevar la ventaja definitiva al marcador. A partir de ahí, el Athletic tuvo el control frente un impotente Oviedo que no fue capaz de generar apenas ocasiones de gol y se asoma peligrosamente al abismo, del que nos alejamos casi definitivamente nosotros para tranquilidad de la parroquia bilbaína.

3 puntos que deben servir para dar aire, respirar, mirar para arriba y ganar confianza para la vuelta de la semifinal de Copa, que aunque esté casi imposible, al menos, habrá que pelearla.

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El aullido de Oihan Sancet tras marcar gol ante el Real Oviedo en el Carlos Tartiere

Mikel Bizar

Por fin nos sonríe un poco la suerte, aunque es cierto que para tenerla hay que buscarla. Empezamos timoratos, queriendo mandar pero no consiguiéndolo. Alguna llegada con tiros lejanos hasta que llegó lo de siempre, su primera llegada tras una peinada que nos ganaban las espalda y 1-0 para un equipo con menos fútbol que nosotros y según su propia afición, casi desahuciado.

Y así acababa la primera parte. Con muchas dudas y cuesta arriba. Pero la segunda cambió, el resultado pesó al Oviedo que no dio ese paso adelante necesario y entonces llegó el golazo de Jaure desde fuera del área. De lo mejor del partido que curiosamente trajo lo peor en forma de lesión del propio Mikel. Esperemos sea solo fruto del descomunal esfuerzo.

Y lo que decimos otras jornadas. Se nota Oihan, se nota cuando está. Su zancada y su jugar de espaldas, que jugador tan importante es.

Sangre fría para lanzar por el medio el penalti por manos claras tras remate de Iñaki, que hoy lo volvió q intentar. Y a partir de ahí a guardar los muebles. Dimos un paso atrás cediendo terreno a un Oviedo que no supo. No quitó mérito al Athletic que supo reponerse y remontar a domicilio. Hubo momentos buenos y otros no tantos, pero triunfo merecido que hace que veamos un poco más de luz en este túnel que no se aún ni como hemos entrado y menos el por qué no salimos.

Potxolo Artaburuak

El Athletic se hace con los tres puntos del Tartiere, en otro sufrido partido de esos en los que los estados de ánimo del espectador zurigorri pasan de la tranquilidad a la ira, de la ira a la calma, de la calma a la resignación, de la resignación a la alegría, de la alegría a la ansiedad, para terminar en el estado eutímico en el que nos tiene sumidos este equipo toda esta temporada.

En lo meramente futbolístico, como viene siendo habitual, dos partes muy diferenciadas; esta vez, una primera mitad de esas que dan grima, ha dado paso a una segunda parte con algo más de juego, en gran medida por los cambios, aunque muy lejos aún de lo que esperamos del equipo, que han servido para hacerse con el triunfo ante un colista Real Oviedo.

Los problemas siguen siendo importantes y se ha remontado en Oviedo porque el equipo carbayón no da para más.

Tal y como está el Athletic, lo fundamental es sumar de tres en tres y llegar a una posición tranquila para que todo empiece a fluir como se espera de este equipo, y ver hasta que podemos aspirar esta temporada, pues para bien o para mal, todo está muy apretado en la clasificación.

No hay paz para los zurigorris, pues el viernes viene a San Mamés un apurado Elche, con el cuchillo entre los dientes.

Festejo del gol de Mikel Jauregizar ante el Oviedo en el Tartiere

Deme Eguia

Creo que nadie, athletitzale o no, entiende que los partidos del Athletic solo puedas explicar de forma positiva medio tiempo, incluso en algún partido, como hoy, solo 20 o 30 minutos, porque si en el descanso he comentado entre mis grupos de WhatsApp que me estaban entrando ganas de apagar el televisor, porque mis nervios y la desazón que me invadían no eran buenas para mi salud.

Otra de mis expresiones era que esperaba que Iñaki no apareciera en el segundo tiempo, pues la aportación que hacia al equipo, era al equipo contrario y al final, desconozco quién habrá votado, supongo que su hermano y su cuadrilla, sale como MVP, increíble.

Se ha ganado al Oviedo en el Carlos Tartiere por 1-2, con goles por nuestra parte de Jauregizar y Sancet, éste en el minuto 72, y unos minutos mas tarde de nuevo esa inseguridad e incertidumbre de ver a nuestro Athletic deambular por el campo, sin ganar una disputa, fallando pases, con intensidad desubicada pues era alejada del jugador con balón. He pasado desde el minuto 80, mirando el cronometro de tv y el cabrón parecía que estaba parado.

Que el triunfo es bueno, “sin ninguna duda”, pero que este equipo no está con confianza es un hecho, que a los aficionados nos inquieta, porque no es que un jugador esté mas o menos en forma o que le salgan los regates o remate mejor o peor hacia la meta contraria o los pases los haga con precisión al compañero o al espacio, el mal es general de todas estas cosas y trasmite que el estado físico no es el adecuado para un equipo de Primera división por lo exigente que es el juego en su velocidad y fortaleza.

Decía tras su partido ayer el entrenador de RCD Espanyol, que cuando los resultados y el juego no son buenos, todos dicen que es por el estado físico deficiente o por la mala suerte, pero que eso era MENTIRA, que se debía a otras circunstancias.

Voy a interiorizar esos comentarios de un profesional y los voy a desarrollar en mi torcida mente calenturienta y me sale, que alguien tiene que poner orden en el vestuario del Athletic. Hemos ganado, SI, que es el fin propio de este juego, SI, que nos permite pasar una semana limpia, SI, pero que los athletitzales hemos sufrido como cabrones, Siiiii!

Toque de Robert Navarro ante el Real Oviedo en el Carlos Tartiere

Gorka Bizar

Nos llevamos tres puntos del Tartiere y a seguir con lo nuestro que es lograr los puntos necesarios para la salvación. Porque jugar lo que es jugar… poco. Se adelantó el Oviedo con un gol en el que fuimos superados por alto y en carrera, dos peinadas en mediocampo y un tío corriendo nos gana la espalda… y la clava. Y el Athletic sin demostrar absolutamente nada. Y como dicen mis colegas: "menos mal que hay al menos 3 equipos peores que nosotros".

En la reanudación fuimos capaces de dar la vuelta al marcador con un golazo de Jaure, que se lesionó en esa misma jugada, y con un penalti por mano escandalosa que transformó Sancet, menos mal, y los puntos se vienen a nuestro casillero.

Seguimos sin jugar a nada y en un estado físico preocupante. Ahora toca pensar en el Elche que el viernes nos pondrá a prueba en San Mamés donde hay que empezar a sellar la portería.

Raúl Guerrero

El Athletic vence en el Tartiere al colista pero no convence. 3 puntos que valen oro a estas alturas y en las circunstancias que vemos al equipo. Otro mal partido que nos regalan los rojiblancos que ha pesar de remontar el tanto del Oviedo en una mala primera mitad, tras el descanso Jauregizar con un golazo y Sancet de penalti se traen para Bilbao una victoria que se antojaba fundamental.

Es verdad que el equipo no está bien, que la temporada pesa pero vamos a quedarnos con lo bueno, hemos reaccionado a tiempo y sin alardes nos hemos llevado la victoria. Lo peor sin duda la lesión de Jaure, esperemos que no sea demasiado grave, aunque un descanso tampoco le vendría mal. Ahora semana limpia para recuperar y analizar las malas sensaciones que nos transmite nuestro equipo aún ganando.

Carmelo Rodrigo

Creo que hay muy poco que añadir a lo comentado aquí por los compañeros: el Athletic ha sacado tres puntos del Tartiere, importantísimos a estas alturas de competición, pero que no engañan a nadie que no se resista a analizar la situación actual del equipo con un mínimo de rigor y espíritu crítico: tenemos muchos problemas, demasiados para mi gusto, pero el principal remedio es ahora mismo sumar e intentar que no lleguemos a los últimos partidos con taquicardia clasificatoria.

Poco más que eso, sumar cuanto antes y encomendarnos a un milagro copero en apenas veinte días. Y a los que corresponda (que no somos precisamente los aficionados), analizar causas e intentar solucionar los problemas estructurales que arrastra el equipo. Cuando hasta los habitualmente más "generosos" comenzamos a ponernos nerviosos... mala cosa.