Álvaro Arbeloa sorprende con Dani Carvajal para el Real Madrid-Real Sociedad

Dani Cravajal, en el último entrenamiento del Real Madrid
Dani Carvajal, en el último entrenamiento del Real Madrid. EFE
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Cuando todo apuntaba a continuidad en el lateral derecho, la última sesión en Valdebebas dejó una imagen que cambió la conversación: Dani Carvajal trabajando con los teóricos titulares. Sin anuncios oficiales ni mensajes grandilocuentes, el movimiento del técnico blanco introduce un nuevo escenario para un jugador que hace apenas unos días parecía fuera del foco competitivo.

Del silencio a la escena principal

Hace apenas unos días el lateral vivía un escenario incómodo: suplencia, cero minutos y competencia directa ocupando su espacio natural. Sin embargo, la semana ha servido como punto de inflexión. Más carga de trabajo, más protagonismo en los ejercicios colectivos y, sobre todo, una sensación interna de que la situación empezaba a girar.

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El objetivo no era solo recuperar ritmo físico, sino reconectar con la dinámica competitiva. En este contexto, el entrenador ha optado por una estrategia menos mediática y más directa: confianza progresiva y diálogo privado antes que mensajes públicos.

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Arbeloa abre la puerta… sin prometerla

La clave del posible regreso no está únicamente en lo visto en el entrenamiento, sino en las palabras posteriores del técnico. Arbeloa evitó confirmar nada, pero dejó señales claras sobre el momento del capitán: “Carvajal está cada vez mejor. Ha sumado otra gran semana de entrenamientos y el máximo interesado en tenerle a su mejor nivel soy yo”.

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Lejos de sonar a simple cortesía, el mensaje tuvo continuidad: “Le veo cada vez más cerca de su mejor nivel y, por supuesto, lo tendrá que demostrar jugando. Estoy seguro de que lo va a hacer pronto”.

Una declaración que no garantiza titularidad, pero sí elimina cualquier sensación de castigo o ruptura. El discurso es nítido: no es un problema disciplinario ni una decisión cerrada, sino una cuestión de timing competitivo.