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La grada del Sánchez-Pizjuán va más allá: "Júnior muérete"

El palco del Sánchez-Pizjuán, en el Sevilla-Celta. Kiko Hurtado
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Desde que accediera a la presidencia en el último día de 2023, José María del Nido Carrasco no ha dejado de escuchar ni un solo día las protestas hacia su figura en los partidos que el Sevilla FC ha jugado como local en el Ramón Sánchez-Pizjuán, y también en casi todos los de visitante en los que los sevillistas se han desplazado. Este lunes, la afición ha ido más allá.

Cuando Oso ha cometido el penalti y Marcos Alonso lo ha convertido para que los tres puntos se quedaran en el casillero del Celta de Vigo, la grada del Sánchez-Pizjuán ha estallado. Desde el Gol Norte, el grito ha variado a un “Júnior, muérete” que en un primer momento se ha entremezclado con el ya clásico “Júnior, vete ya”. Posteriormente, casi toda la grada ha entonado ese cántico, de incuestionable dudoso gusto, que no hace sino reflejar el hastío del sevillismo con su clase dirigente.

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Hasta entonces, solo en el descanso se había escuchado fuerte el “directiva, dimisión”, pero de ahí al final la grada se ha ensañado contra el consejo, especialmente contra el presidente, pero también el vicepresidente José Castro, el resto de los dirigentes e incluso los jugadores –“esa camiseta no la merecéis”- han recibido las críticas. Apenas se salvó un Matías Almeyda que, pese al bajón de juego evidente de un equipo que pierde, pierde y pierde, mantiene algo de crédito ante la afición.

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La segunda peor entrada de la temporada

Las sensaciones del equipo y el horario, en lunes y en pleno mes de enero, no ayudaban a que el sevillismo hiciera acto de presencia en el Ramón Sánchez-Pizjuán, aunque finalmente fueron 31.383 los espectadores que se dieron cita en Nervión. Quizás más de lo esperado ante las circunstancias, pero no deja de ser la segunda peor entrada de la temporada, solo por detrás de la del partido anterior ante el Levante UD.

El sevillismo volvió a demostrar que está harto de su clase dirigente. Venir cada semana al Sánchez-Pizjuán para que su equipo demuestre su poca calidad y el club su vertiginosa decadencia se ha convertido en un suplicio. Especialmente cuando las pocas noticias que salen sobre el actual consejo es la de su inexplicable postura en el proceso de venta de la entidad. Por cierto, en el antepalco se pudo ver muy cerca a José María del Nido Benavente de Antonio Lappí. El máximo accionista a título individual de la entidad y la única vía conocida surgida desde el sevillismo para comprar el club.

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