MG tiene un SUV tan espacioso y equipado que pone en serios aprietos a los BMW y Mercedes de tamaño similar

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El MG HS pertenece a esa nueva generación de SUV que obliga a mirar más allá del emblema. Su carrocería supera los 4,65 metros, tiene unas plazas posteriores amplias y ofrece una presentación tecnológica por un precio que puede quedar muy lejos del exigido por un BMW X3 o un Mercedes GLC.

No alcanza el mismo nivel de personalización ni la calidad de algunos materiales premium, pero la diferencia económica permite entender rápidamente su atractivo. El HS concentra espacio, pantallas, asistentes y mecánicas electrificadas dentro de una tarifa de marca generalista.

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Una segunda fila pensada para adultos

La distancia entre ejes y el techo relativamente recto dejan bastante sitio para las piernas y la cabeza. Dos adultos pueden viajar detrás con comodidad y la plaza central sirve para recorridos ocasionales sin que el habitáculo se sienta estrecho.

Las puertas tienen una apertura generosa y facilitan instalar una silla infantil. También hay salidas de aire, conexiones para dispositivos y huecos donde guardar pequeños objetos. Son detalles sencillos, pero ayudan a que el coche funcione bien como vehículo familiar.

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El maletero varía según la mecánica. Las versiones sin una batería enchufable aprovechan mejor el espacio, mientras que el PHEV reserva parte de la zona inferior para sus componentes. Incluso así, la abertura ancha y las formas bastante regulares permiten cargar equipaje voluminoso.

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Dos pantallas y mucho equipamiento de serie

El salpicadero reúne una instrumentación digital de 12,3 pulgadas y otra pantalla central de tamaño similar. La presentación es limpia y moderna, con la mayor parte de las funciones agrupadas dentro del sistema multimedia.

Según acabado, puede incluir cámaras de visión periférica, portón eléctrico, acceso sin llave, cargador inalámbrico, asientos calefactados y una larga relación de asistentes. MG evita depender de una lista interminable de opciones, una diferencia relevante frente a los SUV premium.

Los materiales principales tienen un aspecto cuidado y hay superficies blandas en zonas visibles. Al bajar la mirada aparecen plásticos más sencillos, pero el conjunto transmite más calidad de la esperada por su precio. Tampoco intenta decorar la cabina con falsos elementos deportivos.

El enchufable añade más de 100 kilómetros eléctricos

El HS Plug-in Hybrid combina un motor de gasolina con una parte eléctrica para desarrollar alrededor de 270 CV. La batería permite superar los 100 kilómetros de autonomía homologada, una cifra que cambia mucho la manera de utilizarlo.

Con recarga doméstica, puede realizar los desplazamientos cotidianos sin arrancar el motor térmico. La respuesta eléctrica es suave y rápida, mientras que la potencia conjunta ofrece margen suficiente para viajar cargado o adelantar en carretera.

La gama también contempla alternativas más sencillas, adecuadas para quien no pueda enchufar regularmente. Esa variedad permite escoger entre un precio de acceso menor o una electrificación capaz de reducir mucho el consumo diario.

BMW y Mercedes ofrecen una conducción más pulida, acabados superiores y un valor de marca evidente. El MG plantea una pregunta más práctica: cuánto merece la pena pagar por esas diferencias cuando el HS ya ofrece espacio familiar, más de 100 kilómetros eléctricos y una dotación muy completa. Para quien valore el contenido por encima del logotipo, la respuesta puede dejar a los premium en una posición incómoda.