Polestar irrumpe con un eléctrico tan completo que deja en evidencia a BMW y Mercedes

Polestar 4
Polestar. Polestar
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El Polestar 4 evita competir con BMW y Mercedes mediante una copia de sus berlinas eléctricas. Tiene una carrocería de casi 4,84 metros, formato de SUV cupé, hasta 620 kilómetros de autonomía y un interior enorme gracias a sus tres metros de distancia entre ejes.

También adopta una solución que ningún rival tradicional se ha atrevido a utilizar de una forma tan directa: elimina la luneta posterior y la sustituye por una cámara. Puede generar discusión, pero permite prolongar el techo, mejorar el espacio trasero y crear una silueta diferente sin obligar a los pasajeros a viajar con la cabeza pegada al cristal.

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Mucho espacio detrás del techo inclinado

La distancia entre ejes alcanza 2,99 metros. Buena parte de esa longitud queda disponible para las plazas posteriores, donde hay espacio abundante para las piernas y una posición más relajada de lo habitual.

Al desaparecer la luneta, el travesaño posterior del techo puede desplazarse y deja más altura sobre las cabezas. La cámara exterior transmite la imagen a un retrovisor digital, evitando que los reposacabezas, los pasajeros o el equipaje bloqueen la visión.

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El maletero ofrece 526 litros contando el hueco inferior y puede superar los 1.500 con los asientos abatidos. Bajo el capó hay otros 15 litros para cables u objetos pequeños. Son cifras que permiten utilizar el Polestar como coche familiar, no como un ejercicio de diseño.

Hasta 544 CV y 620 kilómetros

La versión de un solo motor utiliza propulsión trasera y desarrolla 272 CV. Puede recorrer hasta 620 kilómetros WLTP y acelera de 0 a 100 km/h en poco más de siete segundos, prestaciones suficientes para cualquier utilización normal.

El Dual Motor duplica la potencia hasta 544 CV, añade tracción total y completa el 0 a 100 en unos 3,8 segundos. La autonomía baja hasta aproximadamente 590 kilómetros, todavía elevada para un eléctrico de semejante potencia y tamaño.

Las dos versiones emplean una batería de 100 kWh. Admiten carga rápida en corriente continua de hasta 200 kW y necesitan alrededor de 30 minutos para pasar del 10 al 80 % bajo condiciones adecuadas.

Tecnología sin una lista interminable de opciones

La pantalla central de 15,4 pulgadas utiliza un sistema basado en Google. Se acompaña de instrumentación digital, actualizaciones remotas y diferentes perfiles capaces de recordar la postura, los espejos y otros ajustes.

El equipamiento disponible incluye proyección de información, climatización posterior, audio Harman Kardon y asientos con numerosos ajustes. La presentación es minimalista, aunque los materiales y la iluminación evitan que el habitáculo parezca vacío.

El precio parte actualmente de 65.900 euros para el Polestar 4 Coupé de un motor. No es barato, pero se enfrenta a BMW y Mercedes con más espacio, una autonomía muy competitiva y una dotación difícil de reproducir sin añadir paquetes.

Los rivales alemanes conservan ventaja en red comercial, personalización y reconocimiento de marca. El Polestar deja en evidencia otra cosa: cuánto cuesta obtener potencia, autonomía y equipamiento comparables cuando cada elemento se factura por separado. Su propuesta resulta completa desde la base y, además, tiene una personalidad que no depende de imitar a nadie.