El Mercedes-Benz GLA amplía la autonomía eléctrica y se vuelve más atractivo

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El Mercedes-Benz GLA híbrido enchufable refuerza su posición en el segmento compacto premium tras ampliar su autonomía eléctrica hasta situarse entre 55 y 60 kilómetros. Esta mejora lo convierte en una opción más convincente para quienes buscan la etiqueta CERO sin renunciar a prestaciones solventes ni al nivel de calidad asociado a Mercedes-Benz.
La evolución del sistema híbrido enchufable permite recorrer más distancia en modo completamente eléctrico, lo que en la práctica se traduce en una reducción significativa del uso del motor de combustión en trayectos diarios. No es ningún secreto que este tipo de autonomía resulta clave en el contexto actual, donde muchos desplazamientos urbanos se concentran en recorridos cortos y repetitivos.
El conjunto mecánico mantiene una potencia combinada elevada, con una entrega inmediata del par gracias al motor eléctrico. La transición entre ambas fuentes de energía se produce de manera suave y casi imperceptible, reforzando la sensación de refinamiento. Esta dualidad permite disfrutar de un comportamiento eficiente en ciudad y solvente en carretera.
A nivel de diseño, el GLA conserva una imagen robusta y elegante. La parrilla con la estrella central, las ópticas estilizadas y unas proporciones compactas bien equilibradas definen un SUV de carácter dinámico. Las líneas laterales fluidas y la zaga de diseño limpio completan un conjunto coherente con la identidad de la marca.
Más kilómetros eléctricos, mismo enfoque premium
La ampliación de la autonomía eléctrica no compromete el espacio interior ni la versatilidad. La batería se integra de forma eficiente en la arquitectura del vehículo, manteniendo una habitabilidad adecuada para un SUV de su tamaño. El maletero ofrece una capacidad correcta dentro del segmento, teniendo en cuenta la presencia del sistema electrificado.
En el habitáculo, la doble pantalla digital domina el salpicadero, integrando cuadro de instrumentos y sistema multimedia en una disposición horizontal. La calidad de materiales y ajustes refuerza la percepción premium, mientras que el sistema de infoentretenimiento ofrece conectividad avanzada y múltiples asistentes a la conducción.
En este sentido, la puesta a punto del chasis prioriza el confort de marcha. La suspensión filtra con eficacia las irregularidades del asfalto y el aislamiento acústico contribuye a una experiencia de conducción silenciosa, especialmente cuando se circula en modo eléctrico.
Por todo ello, el Mercedes-Benz GLA híbrido enchufable se vuelve más atractivo gracias a una autonomía eléctrica de entre 55 y 60 kilómetros que encaja con el uso cotidiano. Mantiene prestaciones competitivas, etiqueta CERO y el refinamiento propio de la marca, consolidándose como una alternativa equilibrada dentro del segmento SUV compacto premium.