Análisis

Star Fox, el pilotaje de toda una vida para volar hacia el infinito

Periodista. Sevillano, cinéfilo y retrogamer.

Star Fox
Star Fox es la reinvención de la historia de siempre, vivida como nunca. Nintendo
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Star Fox es una bendición para los amantes de la saga y un descubrimiento con dificultad ascendente para los que quieren volcarse en una de las franquicias más representativas de Nintendo. Y con esa identidad el nuevo juego de Nintendo Switch 2 planteado para el 25 de junio es una mezcla perfecta para tomar a ambos bandos hasta conseguir una vertiente única que abraza el cooperativo, que juguetea otros modos pero que sobre todo ofrece una experiencia única con múltiples opciones de inmersión.

La puesta a punto de Star Fox es una invitación dentro del calendario de la Switch 2 para tener la marcha activada desde el primer segundo, es un síntoma de la saga para tomar contacto con la narrativa durante unos segundos antes de volver a disparar a cualquier lugar recóndito para liberar el Sistema Lylat. Una escena picadita que revuelve a cada rato la sintonía de los tripulantes del Equipo Star Fox, acompaña entre escenas y no permite el relax en el sofá antes de volver a la acción. Y así, sin más preámbulos, te lleva de la mano a jugar en sólo unos segundos.

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La campaña es el eje principal del juego sobre el que se construye una historia breve que sólo es el inicio de algo más grande, porque las posibilidades de Star Fox van mucho más allá del viaje a unos cuantos planetas. El juego de Nintendo Switch 2 es el más rejugable entre todos sus antecesores, no sólo por la posibilidad de enfocarlo a dos jugadores con una coordinación bastante dinámica y divertida, sino por el planteamiento del posgame.

La cinemática también juega con el estilo de combate en la narrativa de Star Fox
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El viaje hasta llegar a Venom es sólo la primera piedra antes de avanzar al verdadero reto, dejar atrás la sencillez inicial para saborear la segunda vuelta. Y es aquí donde aparece la mayor victoria de Star Fox, porque en la segunda partida todo es mucho más divertido, es como si te quitaran los ruedines ante un reto mayor, en dificultad y en esencia. Porque es mucho más fácil disfrutar de todos los detalles que encadenan al jugador en la pantalla.

Los destruibles, los poderes añadidos, todo lo que no ven tus ojos en una primera partida se expande como si hubiésemos entendido de repente todos los poderes que se escondían tras la vivencia. Es una sensación muy satisfactoria por todo lo que ofrece de nuevo a pesar de mantener las mismas reglas, sobre todo porque amplía las miras para saborear animaciones, mapa, enemigos, y la continua charla del escuadrón...y esa tensión propia de un juego de acción deja paso al verdadero control.

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Star Fox, una inmersión que te empuja a tomar los cascos

El reto de volver a jugar es necesario porque la historia principal sabe a poco, pero hay demasiados misterios como para dejarlo ahí, y el propio juego te invita a ello. Ese segundo impulso para volver a jugar es mayor y se disfruta mucho más tras unas pocas horas de trama principal, y es mucho más interesante sobre todo desde la perspectiva de la protección de los aliados. Hay que estar mucho más atentos a ellos, un reto con objetivos que también tiene un lema propio.

En esa segunda partida de la que hablo mi mejor decisión fue arrancar con los mejores auriculares pro que tengo en casa para sentir que esa bendición del doblaje en castellano me ayudaba a vivirlo todo más desde cerca. Es fundamental entender la dinámica a cuatro de la campaña para sentirse dentro del Arwing, vivir desde dentro lo que sería tener un pinganillo con comunicación directa con tres compañeros que se juegan la vida. Y ahí la voz de Falco necesita una respuesta al segundo para virar, buscar al enemigo que está detrás de él, y destrozarlo lo más rápido posible para que no lo elimine.

Las posibilidades jugables entre modos

Con el manejo del ratón activado, sin duda uno de los mejores añadidos para sentir los disparos y el movimiento de otra perspectiva, la vida cambia incluso más allá de lo propuesto con Metroid. Los enfrentamientos contra la CPU destilan otro juego totalmente diferente que emana de la misma esencia pero cambia las reglas, un planteamiento sencillo, eficiente, de equipo que varía según el mapa.

Star Fox en los modos de juego alternativos PvP

La base siempre es acabar con los enemigos, pero esa nunca es la forma de ganar, porque las zonas de captura, los refuerzos, la recolección de núcleos de energía o la recuperación de un cargamento robado son excusas para probar nuevas formas de jugar. Por no hablar de la posibilidad de jugar con cualquiera de los villanos de Star Wolf, abrazar los potenciadores o entrar de lleno en las posibilidades del PvP con el gancho del GameShare para compartir con amigos la experiencia.

La conclusión es que Star Fox va a ser el juego de toda una vida recreado con la astucia de captar a los fans y a la vez ser la puerta de entrada para probar la franquicia por primera vez. Y con el estándar de Switch 2, es muy fácil dejar horas y horas tanto en la portátil como con el dock a manos del zorro antropomórfico más reconocido de Nintendo. Es un juego escalable, con varias sorpresas y que guarda una conexión con el ciclo de jugadores que vuelven ahora a vivir una historia sencilla, inteligente y enfocada al gameplay.

Lo mejor

  • La rejugabilidad y las opciones alternativas en modos de juego y la escala de dificultad
  • El manejo del ratón, excelso y necesario en un juego como este

Lo peor

  • Es la misma historia base del Star Fox 64, y quizás falta algo de ambición en ampliar las miras
  • Es un juego corto en planteamiento para los que sólo juegan una vez el modo campaña

*Versión jugada en Nintendo Switch 2

Valoración 85/100