Qué hacer con las plumas de Lugia y Ho-oH en Pokémon Pokopia

Dos misiones con recompensas muy diferentes
Este es el Pokémon favorito de Lamine Yamal
La pausa en el gameplay de Pokémon Pokopia no casa con la urgencia de un perfil de jugadores que busca lo antes posible la solución a los millones de puzles e incógnitas del nuevo título de Game Freak y KOEI Tecmo. Por eso el vendaval de dudas alrededor de las famosas plumas de Lugia y Ho-oH tienen ahora respuesta para llevar a cabo una de las misiones más virales en el simulador de vida.
El planteamiento de Pokémon Pokopia es el de marcar los tiempos según el tipo de usuario, algunos con la ambición de buscar un legendario en las primeras otras, y otros regándolo todo por el toc que supone el mapa de salida. Todo tiene solución, lluvia mediante o con misiones algo más ocultas, y una de ellas es la forma no sólo de encontrar las plumas, sino de recogerlas para después darles un uso que se divide en dos.
Si alguien no está muy puesto en redescubrir el cielo de Pokémon Pokopia hasta conocer a los legendarios de la segunda generación, debe subir el volumen del juego y prestar más atención. En las noches a veces se escucha un pequeño acompañamiento musical al vuelo de Lugia y Ho-Oh que con sólo otear el horizonte, se traslada en una de las imágenes más bonitas de las primeras horas del cozy game.
De primeras parece simplemente un guiño simpático, pero con sólo seguir al completo el paseo de los legendarios es fácil ver cómo del cuerpo de cada uno cae una valiosa pluma. Hay que estar rápido para seguir el rastro en pos de llegar al objeto, y luego ejecutar un par de acciones porque la pluma dorada necesita una Pistola de Agua antes de recogerla así como la plateada está envuelta en un torbellino que se elimina con el Corte.
La primera misión de las plumas de Pokopia
Con las plumas en el inventario hay dos viajes, y el primero es de los más sencillos posibles porque se trata de ir directamente al PC para ejecutar las misiones diarias. En los desafíos habituales que se renuevan cada día, la simple recolección de las plumas supone un extra de 200 monedas, pero este es sólo
El verdadero misterio está en Riscos Rocosos
Para darles un valor especial a las plumas antes hay que descubrir los Riscos Rocosos para llegar a conocer a Gimmighoul, y la tarea no es ni mucho menos rápida. Esta zona está al norte del mapa y necesita de múltiples mejoras para llegar a ella. Después de mejorar lo suficiente el Páramo Marchito y de reconstruir el Centro Pokémon, hay que mejorar el entorno para expandir lo antes posible la tienda de Rotom.
En ese punto el reto está en atraer a Machoke para aprender Fuerza, y para ello hay que construir un hábitat denominado 'Campo de entrenamiento herbáceo. Con la habilidad aprendida, el Profesor Tangrowth te servirá como guía, pero es tan fácil como ir al norte en busca de los Riscos para después seguir el camino de las minas hasta encontrar una zona de vagones y vías hechas de madera.
En esa zona hay una mansión enterrada que está detrás justo del descubrimiento de la cocina, que está en la zona más alta de los Riscos. Tras hacerlo, hay una zona detrás que lleva a una cueva bloqueada por una valla, y para entrar antes hay que comer Pan para entender el concepto de las mejoras, sólo así se podrá entrar allí con la habilidad Destrozar, que puedes aprenderla de pokémon de la zona como Onix o Timburr. Al pasar solo hay que seguir el camino para llegar al famoso cofre.
Una vez descubierto el famoso cofre pokémon, el meme se convierte en realidad porque la entrega de plumas genera un regalo aleatorio en forma de muebles. Sí, así es, Gimmighoul debe tener un pozo sin fondo con armarios empotrados repletos de objetos para decorar casas de todo tipo, un pozo sin fondo que juega a sorprender al jugador con cada pluma descubierta.
