De reyes y soldados a las mesas de póker: la increíble historia del casino que alberga el WPO Winamax

El WPO Winamax de Aix-les-Bains en cifras: 10.000 jugadores, 3 millones en premios, 187 mesas...
Monarcas, Raimu y un hospital de guerra: la increíble historia del Casino Grand Cercle, sede del WPO
El histórico casino de Aix-les-Bains, inaugurado en 1850, es el escenario del WPO del 22 al 27 de septiembre
Aix-les-BainsEl WPO Aix-les-Bains ya está en marcha. Desde este martes 22 y hasta el próximo domingo 27 de septiembre, el Winamax Poker Open ha convertido el corazón de esta ciudad francesa en uno de los grandes puntos de encuentro del póker europeo. Tras los primeros torneos, este miércoles ha llegado el momento que todos esperaban: el Main Event 6-Max de 500 euros ya ha echado a andar, con 50.000 puntos iniciales y buena parte de las grandes estrellas del Team Pro Winamax ya sentadas en las mesas.
El festival, que abrió sus puertas con el Opener de 250 euros, reúne durante seis días a jugadores profesionales, recreacionales y clasificados llegados de distintos países. Adrián Mateos, Leo Margets y Joaquín Lafoz encabezan la representación española en Aix-les-Bains, en un torneo que aspira a alcanzar las 10.000 entradas y superar los tres millones de euros en premios.
Pero el WPO no se jugará en cualquier sitio. El Casino Grand Cercle tiene más de 175 años de historia y ha sido testigo de algunos de los episodios más curiosos de Aix-les-Bains. Antes de que Winamax llenara sus mesas de jugadores de póker, por allí pasaron reyes, aristócratas, artistas, soldados y hasta una futura estrella del cine francés.

Un casino para reyes
El Grand Cercle abrió sus puertas en 1850, cuando Aix-les-Bains ya era uno de los grandes destinos termales de Europa. Su inauguración contó con la presencia del rey Víctor Manuel II de Saboya, y el casino pronto se convirtió en punto de encuentro de la aristocracia europea.
Entre sus visitantes ilustres estuvo Napoleón III, además de otros miembros de las casas reales europeas. El juego era importante, pero también lo eran los bailes, la música, el teatro y la vida social. El Grand Cercle nació, en definitiva, como mucho más que un casino.

De las mesas al hospital
La historia del edificio también tiene un capítulo mucho más dramático. Con el estallido de la Primera Guerra Mundial, en 1914, el Grand Cercle dejó temporalmente de ser un lugar de ocio y se convirtió en un hospital.
Sus grandes salones fueron transformados para atender a los heridos y el edificio llegó a disponer de unas 200 camas. Donde antes había cartas, música y fiestas, durante aquellos años hubo soldados heridos y personal sanitario.

Un escenario con historia
El edificio conserva buena parte de aquella grandeza. Sus mosaicos, vidrieras, esculturas y el espectacular teatro a la italiana recuerdan el esplendor de la Belle Époque. Algunos de estos espacios están protegidos como monumentos históricos.
Ahora, más de un siglo después de que Raimu ejerciera de croupier y más de 175 años después de su inauguración, el Grand Cercle volverá a vivir seis días de póker.
Del 22 al 27 de septiembre, las cartas volverán a ser protagonistas. El WPO llega a un casino acostumbrado a las grandes historias y dispuesto a escribir una más.
Porque para un festival que quiere hacer historia, no podía haber mejor cuartel general y los hay pocos como este Casino Grand Cercle.

Raimu también fue croupier
Una de las anécdotas más curiosas tiene nombre propio: Jules Raimu, uno de los grandes actores del cine francés, trabajó en el Casino Grand Cercle como croupier antes de alcanzar la fama.
Es una historia que encaja perfectamente con el espíritu de un edificio por el que han pasado personajes de todo tipo. Mucho antes de que los jugadores del WPO se sienten a disputar un Main Event, Raimu ya repartía cartas en esas mismas instalaciones.

