El escándalo Crosby, un fichaje cancelado por los Ravens con mucha polémica

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El traspaso más sonado de la NFL en el entorno de la agencia libre tras la salida de Kenneth Walker III a los Kansas City Chiefs expande una polémica por la cancelación inmediata, porque Maxx Crosby no va a ser jugador de los Baltimore Ravens. Uno de los fichajes con más fuerza de los últimos días tiene el mayor asterisco posible con la retirada de los Ravens tras las pruebas médicas, pero el contexto hace aún más delicado el hecho de mandar de vuelta al jugador a Las Vegas.
Uno de los chascos más grandes en los despachos en los últimos años comenzó hace unos días con el trato acordado verbalmente entre clubes para enviar a la estrella defensiva a Baltimore. El traspaso durante la agencia libre de la NFL a cambio de dos primeras rondas del draft (2026 y 2027), se ha roto por problemas en el reconocimiento médico, pero el contexto de ese mazazo es lo más significativo tanto por el estado actual de Crosby como por los avances de ambos equipos en la agencia libre.
La situación de Crosby es bastante particular porque había cerrado su fichaje a pesar de estar en plena recuperación activa de la rotura de menisco en la rodilla izquierda que sufrió en octubre de 2025. De hecho se operó en enero de 2026 para una reparación completa, lo que debería tener al jugador al menos fuera unos tres o cinco meses. El verdadero problema de todo es que según algunos informes que han desvelado periodistas como Ian Rapoport o Cameron Wolfe, los Ravens conocían su calendario de recuperación con el supuesto regreso en junio, por eso el echo de usar el físico para dar un paso atrás ante un traspaso tan sonado enciende todas las alertas.
Y lo es porque el coste global entre salarios y rondas es excesivo, más ahora que todo queda en una situación de debilidad a la hora de volver a negociar. El precio pactado por Crosby era alto pero necesario para un equipo que aspira a estar en la Super Bowl 2027, un puesto 14 de este draft de 2026 y la primera ronda de 2027, de hecho iba a ser la primera vez en la historia de los Ravens que daban una ronda por un veterano de este nivel.
Los Ravens quedan señalados a futuro pero el verdadero problema lo tienen ahora los Raiders, porque tenían la agenda de movimientos cerrada con los 30 millones que les dejaba Crossby. En cambio el dilema ahora pasa no sólo por solventar la papeleta financiera, sino por manejar una situación donde la estrella ya se ha despedido, ha perdido valor y además va a ser mucho más difícil colocarlo por alto similar a lo que pagaba Baltimore. Por eso su agente está tan enfadado y ha levantazo la voz en más de una ocasión.
Obviamente Crossby está en el mercado, pero su asterisco va a cambiar el hecho de conseguir dos primeras rondas ante equipos como Cowboys, Bills o Jaguars, rumoreados en la puja por el defensivo exterior. La situación para los Ravens es cuanto menos difícil de gestionar porque quedan señalados por todas partes, de hecho hasta el entorno de Crosby ha dejado entrever que el jugador incluso está adelantando los plazos para llegar bien a los entrenamientos de verano. Con o sin pretextos, queda claro que este terremoto va a mover mucha arena en las próximas semanas.