Fernando Alonso abandona en Monza: de problemas con el motor a sensaciones inexplicables en el AMR26

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El calvario de Fernando Alonso en Monza ha terminado de la peor manera posible. El piloto asturiano ha tenido que abandonar el Gran Premio de Italia después de un fin de semana en el que Aston Martin ha vuelto a quedar retratado por las enormes carencias de su AMR26. Desde los primeros entrenamientos quedó claro que el trazado italiano, con sus interminables rectas y su exigencia máxima para las unidades de potencia, iba a desnudar al monoplaza verde. Alonso apenas pudo ser competitivo y ya el viernes terminó muy lejos de la cabeza, mientras que el sábado las cosas fueron todavía peor: el Aston Martin se quedó sin velocidad punta y un problema relacionado con la unidad de potencia Honda le impidió completar su último intento en Q1. Terminó 21º, aunque posteriormente las sanciones de otros pilotos le permitieron ganar algunas posiciones en parrilla.
El problema del motor Honda ha sido una auténtica losa durante todo el fin de semana. Monza exige potencia, velocidad y capacidad para mantener el empuje durante largas rectas, precisamente el terreno donde el propulsor japonés está mostrando sus mayores carencias. Alonso ya había advertido durante el fin de semana de la falta de potencia y de unas sensaciones difíciles de explicar al volante del AMR26, mientras Aston Martin tuvo que sustituir componentes de la unidad de potencia tras detectar anomalías.

Aston Martin sigue con muchos problemas
Y el desastre se confirmó en carrera. Aston Martin decidió retirar el coche de Alonso después de detectar indicios que podían apuntar a daños en el monoplaza, entorno a la vuelta 28. La explicación oficial del equipo fue contundente: "Hemos retirado el coche de Fernando debido a sospechas de daños en el vehículo". Así termina un domingo negro para Aston Martin, que tampoco pudo llevar hasta la bandera a cuadros el segundo AMR26 de Lance Stroll. Ninguno de los dos coches ha podido convertir el Gran Premio de Italia en una oportunidad para rescatar un resultado, dejando al equipo ante otro golpe de realidad. Después del espejismo de Zandvoort, donde Alonso fue noveno, Monza ha vuelto a poner sobre la mesa la distancia que todavía separa a Aston Martin de la zona competitiva.