Fernando Alonso enumera indignado todos los problemas que hay en el AMR26: "No tengo potencia"

Fernando Alonso, en Monza
Fernando Alonso, en Monza. Cordon Press
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El paso adelante que parecía haber dado Aston Martin en las últimas carreras se ha frenado en seco en Monza. Después de que Fernando Alonso terminara noveno en Zandvoort y destacara las buenas sensaciones del AMR26, el monoplaza verde ha vuelto a mostrar sus carencias en un circuito que castiga especialmente la falta de velocidad punta. El asturiano acabó 21º en los Libres 1 tras perder su mejor vuelta por límites de pista y, aunque mejoró hasta la 19ª posición en la FP2, terminó a 2,5 segundos del mejor tiempo de George Russell.

El problema no parece estar únicamente en el chasis. Monza, con sus largas rectas y una exigencia enorme sobre las unidades de potencia, ha expuesto de nuevo las limitaciones del conjunto Aston Martin-Honda. La gran evolución introducida en Hungría había permitido al AMR26 acercarse a la zona media y hacerlo más predecible, pero en Italia esa mejoría ha quedado prácticamente oculta. Mientras Russell lideraba la FP2 con un Mercedes competitivo y Ferrari se mantenía en la pelea, Alonso volvía a quedar relegado a la parte baja de la clasificación.

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Fernando Alonso, en Monza

Fernando Alonso y sus quejas por radio

La frustración del bicampeón mundial fue especialmente evidente durante la segunda sesión. Alonso no encontraba respuestas al volante y llegó a preguntar por radio: “No tengo potencia, qué está pasando”. Desde el muro quisieron conocer con precisión qué estaba fallando y el asturiano fue tan directo como contundente. Su diagnóstico no dejó prácticamente ningún apartado del coche fuera: “Motor, recta, vibraciones, no velocidad punta”. Una enumeración que reflejó la desesperación de un piloto que veía cómo su Aston Martin perdía terreno cada vez que llegaba a las zonas rápidas.

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La escena resulta especialmente preocupante porque llega después de dos fines de semana en los que Alonso había recuperado cierta confianza en el proyecto. Sin embargo, Monza está sacando a relucir las debilidades que el equipo todavía arrastra, especialmente en la unidad de potencia Honda y su entrega. El fabricante japonés ya trabaja en mejorar la manejabilidad, pero las carencias de rendimiento en las rectas son ahora demasiado visibles. Alonso tendrá que buscar soluciones en los Libres 3 antes de una clasificación que se presenta complicada en todos los sentidos posibles.