Confirmado el primer gran problema del AMR26 de Fernando Alonso y tiene difícil solución

Lance Stroll, en Baréin
El AMR26, en los test de Baréin. Aston Martin
Compartir

Los peores presagios parece que se cumplen. Aston Martin no pudo terminar este miércoles la primera jornada de test en Baréin. Lance Stroll era el encargado de pilotar durante todo el día el AMR26, pero su saldo de vueltas se terminó en la mañana. Tras dar únicamente 36 vueltas, el piloto canadiense no pudo salir en toda la tarde por una anomalía que el equipo encontró en el motor. Desde hace semanas se habla de que sí, que la aerodinámica de Adrian Newey es rompedora y una pasada a simple vista, pero... la parte del motor mucha gente la había obviado. Honda llevaba muchos años sin hacer acto de presencia en el Mundial de Fórmula 1. Y ahora, en su vuelta al 'Gran Circo', la exigencia el máxima. Tanto es así que la primera gran crisis ya ha llegado.

Aston Martin informaba este miércoles que lo sucedido con el AMR26 de Stroll era una anomalía en los datos de la unidad de potencia. Ahora, desde Motorsport Italia, confirman el por qué ha pasado. Según cuentan, existe un problema importante en la refrigeración del monoplaza por culpa del rompedor diseño de Newey. Este hecho no es la primera vez que sucede. Y es que el veterano ingeniero ya construyó hasta dos coches con este mismo problema por culpa, precisamente, de sus diseños extremos. El AMR26 es, en definitiva, un horno cuya temperatura no para de ascender. Algo que no deja revolucionar el motor y llevarlo a un límite óptimo.

PUEDE INTERESARTE
Adrian Newey, en el box de Aston Martin en los test de Baréin

Aston Martin da un paso adelante en pista

Pese a todo ello, el tener a Fernando Alonso en pista le da aire a Aston Martin. El piloto español encadena una mañana de vueltas, mejoras de tiempo y buenas sensaciones. Más allá de los problemas que tuvo el equipo durante la tarde del miércoles y el futuro más cercano con el tema de la refrigeración del motor, Alonso sigue sumando vueltas. Algo que, en definitiva, es de vital importancia. Porque cuantos más kilómetros hagan, mejor. Además, uno de los puntos que más preocupaba a todos los aficionados tenía que ver con la velocidad máxima. El AMR26 no superó los 290 kilómetros por hora con Stroll; hoy, ya con Alonso al volante, la barrera de los 300km/h ya ha sido superada.

PUEDE INTERESARTE

Alonso da un paso adelante en pista, apretando y llevando al límite -posible- del AMR26. Un primer paso dejando al margen esos primeros problemas que parece que persistirán durante varias jornadas. Porque, a fin de cuentas, si la combinación de un diseño rompedor como el de Newey no casa con la sobreexplotación del motor Honda... algo deberá cambiar rápidamente para que el AMR26 pueda ser funcional y competitivo en una carrera de muchas vueltas.