Ferrán Torres se reivindica en la final del Mundial con un gol y su celebración lo dice todo
Cuestionado en muchas fases por su falta de acierto, se reivindica con el gol más importante de su carrera
ValenciaFerran Torres, sin acento en la a, jugador del Barça, nacido el 29 de febrero de 2000, formado en la cantera del Valencia CF, que debutó con España en septiembre de 2020 a los 20 años y que logró en la final su primer gol en este mundial, el 25º con España, y se ha convertido en historia viva del fútbol mundial, nacional y valenciano. Ferran, que llegaba a esta cita como titular, perdió su puesto en el once, pero no desfalleció. Le anularon un gol en las eliminatorias, dio el balón en el palo, le anularon un segundo gol en la final pero quedará para siempre como el héroe de España en el título de 2026..

El Tiburón cuestionado que siempre se rehace
Ferran Torres ha sido cuestionado en muchas fases del mundial y de sus participaciones con España, pero siempre tenía un gol o una asistencia, como la que le dio a Merino para tumbar a Portugal, para seguir en la brecha. Y es que, para este joven valenciano, que fue vendido el año de la pandemia al City, desde dónde el Barça lo repatrió para el fútbol español, está acostumbrado a sobreponerse a las críticas y a las adversidades.
Ferran siempre fue una estrella. Lloró cuando sus padres lo dejaron en la residencia del Valencia CF. Sufrió la ausencia de la familia. Su hermana ha sido y es su gran pilar. Pero es que este chico iba para futbolista y se le veía. A los 11 años ya tenía representante, a los 20 se fue de España porque no tenía el reconocimiento que él deseaba. Apodado el Tiburón, se fue a Inglaterra pero logró ser profeta en su tierra. Con 26 años, el campo de su pueblo, Foios, lleva su nombre. A partir de esta noche, le darán las llaves de la población y del país. Ha ganado 3 Ligas, 2 Copas, 3 Supercopas de España con el Barça, una Copa del Rey con El Valencia CF, 2 Premier, 1 Copa de la Liga Inglesa y ahora, a la Eurocopa (2024) suma la Copa del Mundo (2026). Un chico sencillo del que toda España vive enamorada, y al que, desde hoy, se le venerará de por vida. Se lo ha ganado.
65 partidos con España, un valenciano para la historia
El jugador de Foios ademas, ya es el jugador de la Comunitat Valenciana con más partidos con España tras haber participado en todos los encuentros de la selección en el Mundial. Ferran Torres suma con España 65 encuentros, siete más de los 58 que acumuló el defensa Raúl Albiol (campeón del mundo como Ferran), que encabezaba la lista hasta el inicio de este Mundial. El podio de los jugadores valencianos con más partidos con España lo completa David Albelda, que jugó 51 compromisos con el combinado español.

Ferran Torres, de regatear a sus perros en Foios a romper el muro del ‘Dibu’ en New Jersey
El ‘carrer Major’ conecta en Foios la plaza del pueblo, donde este domingo cientos de vecinos se reunieron a verle en la final, con la calle Francesc Corell, donde se crió el ya héroe de la segunda estrella masculina de España. Pronto será ‘hijo predilecto’ de este pueblo de L’Horta Nord en el que el campo municipal ya lleva su nombre.
Ferran vivía en una planta baja y, aunque salía a jugar a la calle, era en el patio interior donde se montaba sus primeros partidos, con sus perros haciendo de defensas rivales. Aunque ahora ya no los dribla, siguen siendo sus compañeros de vida.
Tras un año de ‘futbito’ en el colegio, llegó su captación por la ‘Academia’ del Valencia, en donde entró como prebenjamín. Con siete años ya tenía, cuentan sus entrenadores de entonces, una gran ambición y una enorme proyección.
Viendo su superioridad, le retaban a que le pegara también con la zurda, y con ella, casi veinte años después, derribó el muro que había construido el Dibu en New Jersey durante más de cien minutos.

El divorcio de sus padres
La separación de sus padres, él electricista y poco aficionado, y ella muy futbolera, cuando tenía 12 años, multiplicó las complicaciones logísticas para llevar a Ferran a entrenar y el Valencia le ofreció entrar en la residencia destinada a chicos que venían de fuera. Cuenta que se hinchaba a llorar cuando uno u otro le dejaban los domingos por la tarde tras haberle recogido el sábado después del partido. Fue muy duro, pero le hizo madurar, asegura. Salvo en el césped, Ferran era muy introvertido, y aún hoy lo es algo.
Su gran apoyo fue su hermana mayor, Arantxa. Años después, ambos se hicieron el mismo tatuaje en un tobillo, un ancla con el lema ‘I refuse to sink’, ‘Me niego a hundirme’. En esa misma línea de resistencia, uno de sus lemas es ‘Lo intentas, te equivocas, te levantas’.
De Marcelino y de Guardiola se llevó consigo una estricta rutina nutricional. El asturiano le ‘empujó’ a que fuera el cocinero de la ciudad deportiva el que le hiciera las comidas. Ya en Manchester, el cocinero que iba a casa de su entrenador se pasaba por las noches por la suya para hacerle la cena.
Pero ya no es no solo la comida. Ferran, además de un nutricionista, tiene por ejemplo un fisioterapeuta personal que le ha acompañado durante todo el Mundial, un médico y un psicólogo. El ‘Tiburón’ no ha dejado nunca que le hundan y se ha rodeado de un equipo propio de un deportista de élite que, además, se ha convertido en parte de su familia.

Su apodo se lo pusieron en el vestuario del Barça, que pagó unos 65 millones de euros por él en el invierno de 2021. Firmó hasta 2027 con una cláusula de 1.000 millones que ha evitado injerencias este tiempo, pero el calendario avanza y dicen que el PSG de Luis Enrique le tiene echado el ojo.
Como en el Valencia, como en el City, como en la selección, también en el Barcelona ha sido encumbrado y discutido cíclicamente, pero Ferran sigue a flote. Nació un 29 de febrero y tal vez los años bisiestos le han enseñado a que no se puede celebrar siempre.

Luis Enrique fue quien le hizo debutar en la selección absoluta, en un partido en Stuttgart contra Alemania en 2020. Apenas dos años antes se había estrenado en la sub 19 de la mano de Luis de la Fuente. En la vida de Ferran todo va encajando y, si al principio no lo hace, el Tiburón pega un bocado hasta que moldea el hueco.

